DIRECTOR MÉDICO DE REPRODUCCIÓN BILBAO

Gorka Barrenetxea: "Alcanzar la excelencia es el ‘alma mater’ de Reproducción Bilbao"

Gorka Barrenetxea en su centro de Botica Vieja, en Bilbao. Foto: José Sampedro

Gorka Barrenetxea está al frente dede Reproducción Bilbao, un centroque basa su éxito en la combinaciónde profesionales con experiencia, lamás avanzada tecnología y laatención personalizada

Ainhoa Agirregoikoa - Martes, 28 de Junio de 2016 - Actualizado a las 12:11h.

BILBAO – En menos de dos años de andadura, Reproducción Bilbao se ha situado en la vanguardia tanto asistencial como investigadora en el campo de la reproducción asistida. Este joven centro cuenta, sin embargo, con profesionales de dilatada experiencia. Gorka Barrenetxea lidera un equipo compuesto por especialistas en ginecología, embriología, andrología, psicología y enfermería.

¿Hacía dónde camina la reproducción asistida?

–Lo que nació para resolver problemas de infertilidad en parejas muy concretas (mujeres con trompas obstruidas, varones con sémenes de mala calidad) se ha desarrollado de forma exponencial, permitiendo, por ejemplo, que parejas con problemas genéticos no los transmitan a sus hijos, que mujeres sólas o con pareja femenina puedan tener descendencia o que mujeres cuyo proyecto reproductivo no es inminente puedan tener la oportunidad de preservar ovocitos para decidir cuándo embarazarse sin la presión del llamado reloj biológico.

¿Esta técnica es una garantía de embarazo?

–En reproducción ningún procedimiento asegura al 100% un embarazo. Y muchas parejas que han pasado por centros de reproducción saben de qué hablo. Sin embargo, sí que podemos afirmar es que mediante un tipo de tratamiento u otro, a veces en un primer intento o a veces con perseverancia, prácticamente 8 o 9 pacientes de cada diez termina consiguiendo un embarazo con el nacimiento de una criatura a término.

– Es evidente que existe una gran oferta de centros de reproducción en la actualidad. ¿Ha cambiado el perfil de la paciente?

Tal como he comentado anteriormente, y gracias a las nuevas posibilidades que nos ofrece la embriología, ya no tratamos sólo parejas que llevan intentando conseguir un embarazo sin éxito. Muchas mujeres saben que cuentan con la posibilidad de preservar sus ovocitos, pongamos con 30 años y embarazarse (si la reproducción natural no ha tenido éxito) con 40 pero con las posibilidades de cuando tenían aquellos 30 años. Como siempre indicamos, no se trata de sustituir la reproducción natural, sino de apoyarla.

Por otra parte, muchas parejas no necesariamente infértiles saben que existe la posibilidad de transmisión de ciertas enfermedades genéticas cuyas mutaciones están ocultas y ahora somos capaces de detectar. Pues bien, si el riesgo de transmisión existiera, estamos en condiciones de evitarlo, al menos en cierta medida.

Sin embargo, y en cuanto a las parejas se refiere, la edad media de las pacientes que acuden a un centro de reproducción es bastante avanzada. –Efectivamente. Y aquí hemos de realizar una autocrítica. La especialidad de ginecología, en general, consiguió transmitir el pasado siglo la necesidad de evitar embarazos no deseados mediante diferentes tipos de anticoncepción.

Pero el problema ahora es otro. La propia evolución de la sociedad ha hecho que retrasemos la maternidad. Y a mayor edad (no sólo de la mujer, sino también del hombre) más difícil es conseguir un embarazo. Por otra parte, el hecho de que veamos cada día que mujeres famosas de más de 45 años se quedan embarazadas, puede dar una falsa imagen de tranquilidad. Los especialistas en reproducción hemos de transmitir un mensaje nítido: si una pareja de más de 35 años no consigue un embarazo tras un periodo de tiempo, que puede estar entre los 6 y 12 meses según las circunstancias, se han de tomar medidas. Y ese mensaje ha de calar tanto en médicos de familia como ginecólogos en general.

¿Qué es para usted un centro de reproducción?

–Considero que un centro de reproducción asistida debe ser aquel capaz de combinar el máximo nivel asistencial (incluyendo nivel de conocimientos, experiencia y asistencia personalizada) junto con la disponibilidad de la tecnología más avanzada. La segunda sin la primera no vale para nada. La primera, sin la segunda, no ofrece las máximas posibilidades de tener un embarazo normal.

¿Es eso la excelencia por la que abogan?

–A estas alturas de desarrollo de la reproducción asistida no se trata de conseguir embarazos a toda costa (eso ya se hacía el siglo pasado), sino de conseguir “normalizar” tales embarazos.

Y me refiero, no sólo a intentar disminuir al máximo las posibles complicaciones de los tratamientos, sino a que no consideremos ya un éxito tener, por ejemplo un embarazo gemelar.

Se trata, en definitiva de poner nuestro objetivo en la consecución de niños y niñas sanos/as a término. Y, por otra parte, un centro de reproducción no se debe limitar a la asistencia diaria, sino que debe ser partícipe activo de proyectos de investigación, debe tener capacidad de formar a futuros especialistas lo que a la postre redundará en un plazo más o menos corto en beneficio de las pacientes.

En su opinión, ¿qué marca la diferencia en Reproducción Bilbao?

–En el campo meramente asistencial, por ejemplo, somos el centro que con mayor frecuencia transfiere un solo embrión en cada ciclo de fecundación in Vitro (más de 8 de cada 10 veces).

Ello conlleva lógicamente, que el riesgo de embarazo múltiple se sitúe por debajo del 5% (hay que recordar que es del 20% en todos los centros de reproducción de España según datos de la Sociedad Española de Fertilidad) sin que menoscabe las posibilidades de que la mujer tenga un embarazo. Todo ello sólo es posible con la combinación de los procedimientos y tecnología más avanzada junto con una labor “pedagógica” que requiere mucha dedicación, explicaciones y una atención muy individualizada.

Es evidente que no todos los centros cuentan con diferentes sistemas de video-time-lapse en el mismo laboratorio (Embryoscope y Eeva);muy pocos con sistemas de seguridad de trazabilidad de gametos y embriones como Witness, y son escasos los centros que aplican metodologías que requieren citometrías de flujo.

Finalmente, pocos centros pueden afirmar que lideran o participan en al menos 7 proyectos de investigación subvencionados dentro de los programas de i+D+I y que realizan una labor formativa tanto en el campo de la ginecología como de la embriología.

¿Qué es lo que más valora el paciente de Reproducción Bilbao?

–Aunque, evidentemente, las parejas buscan resultados en forma de niño o niña sanos, lo que más valoran nuestras pacientes es la empatía con el equipo.

Hasta qué punto considera importante el aspecto psicológico en reproducción.

–Contar con un soporte psicológico es fundamental.

Pensemos que, en no pocas ocasiones, el éxito viene tras muchos fracasos previos. Y en la mayoría de casos, la mujer tiende a autoinculparse por el intento fallido pidiendo la realización de múltiples pruebas no siempre indicadas. En este punto, es importante que el equipo médico ofrezca opciones realistas y que la paciente cuente con un apoyo psicológico para perseverar en la medida adecuada.

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