Residencia Biotz Sakratu deMundaka, una estancia adaptada a las necesidades de usuarios y familiares

Dispone de 34 habitaciones individuales con unas instalaciones modernas para atender a personas mayores

Ainhoa Agirregoikoa - Lunes, 22 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 13:10h.

BILBAO – La Residencia Biotz Sakratu de Mundaka ha pasado a lo largo de su historia de ser un centro educativo donde estudiaron gran parte de los niños y niñas de la localidad y del municipio cercano de Bermeo a ser hoy en día todo un referente en el cuidado de nuestros mayores.

Si bien la actividad docente se mantuvo hasta 1966, a partir de ese año y tras una gran reforma, Biotz Sakratu comenzó a funcionar como residencia.

Pero no ha sido la única remodelación que ha sufrido este edificio a lo largo de su existencia y, concretamente, la última, se ejecutó en el año 2012.

Estas continuas mejoras han hecho posible que el edificio en sí, pese a ser construido hace más de 100 años, disponga de unas instalaciones modernas que cuentan con todo lo necesario para dar servicio a las necesidades de sus inquilinos.

Con un total de 34 habitaciones, todas ellas individuales y con baño propio, la residencia dispone en la actualidad de plazas libres. La gran mayoría de las plazas, 30 de 34, están en régimen concertado con la Diputación Foral de Bizkaia.

Bajo la dirección de Edorta Renteria, el edificio está gestionado por las religiosas pertenecientes a la congregación de las Franciscanas Misioneras de la Inmaculada Concepción.

El equipo humano se completa con un amplio grupo de profesionales entre los que destacan auxiliares, enfermeras,médicos, fisioterapeutas, educadores sociales y personal de limpieza y cocina. 

CONFORT Y CALIDAD

Si bien el entorno donde se encuentra ubicada la residencia, en pleno pulmón de la Reserva de Urdaibai, se perfila como uno de los grandes atractivos de Biotz Sakratu, el ambiente que se respira en su interior es el aspecto más importante a la hora de valorar el lugar donde vivir nuestros mayores.

Calidez, compañía, conversación y, por supuesto, mucho cariño, son algunos de los calificativos que definen el trato humano que se respira entre residentes, trabajadores y directivos del centro.

Junto a los cuidados diarios del personal sanitario, la residencia ofrece además servicio de fisioterapeuta y educadora social. “La presencia del fisioterapeuta es clave cuando se trata de personas mayores, quienes deben trabajar los movimientos corporales a diario”, destaca Edorta Renteria.

Por su parte, la función de la educadora  social también resulta vital, al mantener a los residentes al tanto de la actualidad informativa, al leerles a diario el periódico, trabajar con ellos a través de fichas y juegos y realizar manualidades.

Con el fin de motivar y promocionar la actividad de los mayores, la residencia está llevando a cabo el Programa Intergeneracional que se desarrolla en colaboración con la Escuela de Mundaka, mediante el cual los alumnos de 5º de Educación Primaria acuden al centro una vez al trimestre para realizar manualidades con los residentes.

El apartado de ventajas se completa con las posibilidades de aparcamiento para familiares que llegan de visita. Para quienes no disponen de transporte privado, el público también lo pone fácil. La cercanía con la estación de tren y parada de autobús, con viajes cada media hora entre semana y cada hora los festivos, facilita el acceso a la residencia.