La víctima "no fue consciente de lo que firmó"

Condenados dos prestamistas en Bilbao por quedarse con el piso de una discapacitada

La Audiencia Provincial de Bizkaia ha condenado a dos prestamistas por quedarse con el piso de una mujer que sufre una discapacidad psíquica en Logroño, según la sentencia hecha pública hoy.

EFE - Martes, 13 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 12:10h.

BILBAO. Los hechos ocurrieron en diciembre del 2009. La mujer denunciante, Lorena, aquejada de esquizofrenia, vivía en un piso hipotecado en Logroño.

Debido al impago de varias cuotas, recibió un aviso del banco advirtiendo de que se iba a iniciar el procedimientopara su desahucio, salvo que se pusiera al día en los pagos que debía, una cantidad de 14.754 euros.

La mujer vio un anunció en la prensa que facilitaba la cobertura de deudas. Llamó y acabó en contacto con la principal acusada y luego condenada, Silvia, y Jenaro -enjuiciado pero no condenado al haber fallecido-, ambos pareja y prestamistas profesionales.

Concertaron una cita en Bilbao, donde los prestamistas y la víctima firmaron un papel según el cual le entregaron 69.900 euros -pero en realidad no le dieron este dinero-, y se estipulaba el plazo de un mes para devolverlo.

Además, Jenaro fue a la sucursal bancaria y entregó 12.800 euros para paralizar la subasta.

Transcurrido el mes firmado, Silvia, la prestamista, presentó una demanda de ejecución hipotecaria contra la víctima. La vivienda salió a subasta pública y se la adjudicó la prestamista, y a continuación la víctima fue desahuciada de la vivienda.

La sentencia recuerda que la víctima padece una esquizofrenia paranoide y que firmó el contrato con los prestamistas con la sola idea de salvar su vivienda, "sin ser consciente del alcance de las cláusulas del contrato".

El fallo estipula que los dos prestamistas eran conocedores de la situación angustiosa de la víctima y de que ésta "no fue consciente de lo que firmó".

La sentencia condena por estafa agravada a la prestamista Silvia, a dos años de prisión, anula el préstamo y la adjudicación de la vivienda y restituyen la propiedad de la misma a la víctima.

Además, condena a la estafadora a indemnizar con 53.000 euros a la víctima, 23.000 por el alquiler que ha pagado desde entonces y treinta mil por daños morales.

También se condena a un comisionista que trabajaba para los prestamistas consiguiendo clientes, llamado Ambrosio, a un año de prisión.