servicios de inteligencia de EE.UU.

La CIA cree que Rusia desea alterar los comicios al Congreso de este año

La Inteligencia de Estados Unidos asegura que Moscú ya lo intentó en 2016

Miércoles, 14 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Washington - La plana mayor de los distintos servicios de inteligencia y seguridad de Estados Unidos coincidió ayer en señalar que Rusia no sólo trató de medrar en los comicios presidenciales de 2016, sino que volverá a intentar hacerlo en las elecciones legislativas que tendrán lugar el próximo noviembre. Desde que asumió el cargo, a comienzos de 2017, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, ha defendido que el Kremlin intentó interferir en las pasadas elecciones, tal y como, según dice, ha hecho desde hace décadas y volverá a hacerlo en futuros comicios. “No veo que eso vaya a cambiar”, sostuvo ayer Pompeo durante una audiencia del comité de Inteligencia del Senado, en la que se analizaban las amenazas que afronta EE.UU. en la actualidad.

Preguntados sobre si compartían la opinión del jefe de la CIA, los directores de Inteligencia Nacional, el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la Agencia Geoespacial de Inteligencia y la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa se mostraron tajantes: sí. En este sentido, Dan Coates, director de Inteligencia Nacional, aseguró que las maniobras de Moscú no sólo suponen una amenaza para EE.UU. sino que intentan “socavar” los propios fundamentos de la democracia, por lo que también afectan a la comunidad internacional. “Toda la OTAN está preocupada por la injerencia rusa y por sus esfuerzos por socavar la democracia”, sostuvo Coates, quien se refirió a la presunta operación del Kremlin como una “estrategia perversa” que requiere la “adopción de medidas”.

“Rusia continúa empleando propaganda y las redes sociales para empeorar el escenario político y social en Estados Unidos, y tienen las elecciones de 2018 como objetivo”, valoró Coates.

El director del Buró Federal de Investigación (FBI), Christopher Wray, destacó la importancia de que el Gobierno y el sector privado trabajen “en equipo” para evitar que Moscú pueda aprovechar el poder de Internet para lograr sus objetivos. “Al final del día, la realidad es que no podemos vigilar completamente las redes sociales”, reconoció Wray.

El presidente y la actriz porno Al presidente norteamericano le persiguen los fantasmas que rodearon la campaña electoral que acabó con su elección. La estrella porno Stormy Daniels, a la que medios de prensa han vinculado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitará en abril West Palm Beach, ciudad vecina a la isla donde aquel tiene su club Mar-a-Lago, con su espectáculo Make America Horny Again, informaron ayer medios locales. En enero pasado, el diario The Wall Street Journalpublicó que Michael Cohen, uno de los abogados particulares de Trump, pagó a la estrella porno 130.000 dólares un mes antes de las elecciones de noviembre de 2016 para que guardara silencio sobre un encuentro sexual supuestamente mantenido en 2006 con el actual presidente.

La Casa Blanca calificó la historia como “viejas versiones recicladas” y Cohen publicó un comunicado firmado por Stormy Daniels en el que negaba haber mantenido una relación con Trump y calificaba de falsas las informaciones de que recibió un pago por su silencio.

El título del espectáculo con el que Stormy Daniels está de gira por Estados Unidos remeda el eslogan político de Trump, solo que en vez de “grande” la estrella del cine porno quiere que América vuelva a ser “cachonda”.

Según el medio digital Palm Beach Post, Stephanie Clifford, cuyo nombre artístico es Stormy Daniels, dará dos funciones diarias de su espectáculo nudista en el club Ultra Gentlemen de West Palm Beach el 13 y el 14 de abril.

El gerente general del Ultra Gentlemen, Stacy Saccal, dijo al diario digital que es el club de strip-tease “más cercano a Mar-a-Lago y al Club de Golf Internacional de Trump, que está cruzando la calle”, así que piensa que Stormy (Tormentosa) “va a ser un gran éxito”. West Palm Beach es la ciudad aledaña a la exclusiva e insular Palm Beach, donde Trump posee una mansión convertida en un club de socios que suele visitar los fines de semana de invierno para jugar al golf.

El propio Donald Trump bautizó el club Mar-a-Lago, cuando ganó las elecciones de 2016, como la Casa Blanca de invierno. - Efe