Gorka Andraka

“El sentido común te lleva a ser anticapitalista”

Una entrevista de Jon Mujika - Domingo, 15 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao El periodista Gorka Andraka emprende una travesía en busca de la solidaridad en su libro Chiribitas. Historias que prenden de la vida (¡ojo, no olvidar las ilustraciones de Cristina Ruiz!), escrito con vocación de coleccionista casi. No en vano, el hombre de radio (se hizo nombre con el programa Mar de fueguitos) ha coleccionado relatos no ficticios a lo largo de todo un cuarto de siglo en todos los confines de la tierra. Desde casa, en Armintza, hasta una Nochevieja en Bagdad, pasando por los zapatistas de Chiapas, hombres y mujeres que le tocaron en el hondón del alma.

¿Por qué?

-Me cambiaron la vida. Me asombró su estilo: no tienen nada y no renuncian a sus tradiciones y su forma de ser. Como dicen ellos, hay que estar abajo y del lado del corazón.

¿Qué lecciones le han dado las historias que recolecta?

-Pase lo que pase, el sentido común te lleva a ser anticapitalista. Ves cómo funcionan las cosas y esa corriente te fuerza a ir contra el sistema. Luego, que cada uno coja el camino que quiera.

¡Es la supervivencia, amigo!

-Uno ayuda a que la rueda gire y gire o se arrima a otros fuegos periféricos. Sé puede, claro que se puede. Que cada uno haga las cosas como pueda pero hay cosas sagradas: la dignidad del decir no, de la palabra dada, de ser buena persona.

¿Escasean las buenas personas?

-No lo sé. Lo que tengo claro es que la bondad es contagiosa. Cuando eso ocurre es maravilloso.

Es casi una invitación a vivir contracorriente

-Es difícil sobrevivir manteniendo según qué forma de ser. Pero los que lo logran, los que resisten transmiten una energía que... ¡uf!

¿Algún consejo sobre lo que predica?

-No soy quien. Quizás que seamos conscientes de que no es tan importante estar siempre en el meollo.

Si le llamo escritor...

-No lo haga porque no me siento así, me da pudor. Me gusta que los que han leído el libro dicen que soy yo. No creo que caiga otra vez en la tentación.

¿El periodista es solo testigo o ha de ser protagonista?

-La dignidad te lleva a tomar parte. Por eso fui a los campamentos saharauis y por eso visité Bagdad una Nochevieja para tratar parar aquella guerra de Irak. Cuando estalló lo sentí como la gran derrota de mi vida.

¿Voy a llorar a chorros con el libro?

-No lo sé, espero que no. He buscado que siempre haya un fondo de dignidad, de solidaridad.

Rescáteme de ese ‘baúl de papel’su favorita

-Una de mi pueblo, Pecera obrera.Llegaron dos chinos como albañiles para trabajar en la obra. Mi padre les encontró un día en el autobús con una botella de agua de mar con caracolillos, quisquillas y cosas así. Cuando les preguntó por qué se llevaban eso, uno de los hombres le contestó: “para mi hija, que no ha visto el mar”.

¿Cómo y dónde se ve en cinco años?

-¡Qué sé yo! Disfrutando de la vida. Supongo que en la radio pero sin trabajar 12 horas al día.

periodista chisquero, Al menos así se define él mismo