MESA DE REDACCIÓN

Otra guerra

Asier Diez Mon - Lunes, 16 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LO peor de las guerras son las muertes, sobre todo las inocentes. Estremece ver los estragos de la violencia en los niños y en la época de las redes sociales circula demasiado material gráfico que pone en evidencia que ni las balas ni las bombas discriminan entre buenos y malos. Hieren y matan por igual a los que tienen el corazón blanco y a los que rebosan ponzoña. Ahora bien, en el caso de la guerra de Siria y tras el salto que se ha dado tras el ataque de la alianza formada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, ocurre que a uno se le revuelve el estómago cuando ve y escucha a Donald Trump en el bando de los presuntamente buenos, el bando de los que se supone que han dado un paso adelante para evitar que el gobierno de Bachar al Asad continúe cometiendo crímenes contra la humanidad. Otra guerra -dentro de la guerra de Siria- pasa ante nuestros ojos y los cerramos, pero siguen escuchándose los cañonazos y nos vemos obligados a posicionarnos. Sin embargo, la frivolidad con la que se despacha Trump en este asunto, alardeando de su misiles “bonitos, nuevos e inteligentes”, nos hace replantearnos en qué bando estar y dudar seriamente de que se haya tomado la decisión acertada, aunque enfrente esté un fanático que se aferra al poder sobre una montaña de cadáveres y apoyado por la Rusia que tiene Vladimir Putin en el bolsillo. Y a la postre, se constata que la era de Trump ha acelerado el proceso de descrédito de las instituciones.