crimen de San Adrián (Bilbao)

La autopsia descarta la muerte accidental de la mujer, como dice el acusado

El acusado, en el juicio en los juzgados Bilbao. (Borja Guerrero)

La autopsia del cadáver de la mujer de 51 años, a cuya pareja se le juzga por un delito de asesinato en la Audiencia de Bizkaia, descarta que esa muerte se haya producido de forma accidental, tal y como mantiene el acusado, y apunta a que se trata de una muerte de origen "violento y homicida".

EFE - Miércoles, 16 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 17:02h.

BILBAO. La médico del Instituto Anatómico Forense de Bilbao que practicó dicha autopsia ha comparecido hoy en la cuarta sesión de este juicio con jurado en el que las acusaciones -Fiscalía, acusación particular y popular, y Abogacía del Estado- piden para el acusado, de 49 años, penas que oscilan entre los 20 y 25 años de prisión.

También han comparecido hoy dos médicos forenses de la defensa, que pide la absolución al estimar que se trata de una muerta natural. Estos facultativos han planteado la posibilidad de que se asfixiara ella sola, al convulsionar tras quedarse inconsciente por una mala metabolización de la gran cantidad de fármacos que ingería, todos ellos pautados por personal sanitario.

El fallecimiento se produjo la noche del 23 al 24 de julio de 2016 en el domicilio de la mujer en el barrio de San Adrián, en Bilbao, donde vivía con su madre, de avanzada edad y con problemas de movilidad.

Esa noche también estaba en la casa el acusado, que mantenía una relación sentimental con la mujer desde tres décadas antes. Ambos eran toxicómanos y bebedores de alcohol, y en el caso de la mujer, también padecía cirrosis hepática y enfermedades relacionadas con la salud mental.

Según la versión del acusado, sobre las doce de esa noche, la madre estaba en su habitación, él también se retiró a dormir y la mujer se quedó en la sala viendo la televisión.

Cuando el hombre se despertó a las 9:30 horas del día siguiente, la encontró muerta, siempre según su declaración.

La sesión de hoy ha girado en torno a la autopsia del cadáver y la causa de la muerte. La forense del Instituto Anatómico ha declarado que, por la coloración que tenía el cadáver, por las marcas "digitadas" que presentaba en la cara y por las lesiones detectadas en la cavidad bucal "no cabe la posibilidad de una muerte accidental".

Según ha destacado, la víctima falleció "por sofocación" cuando alguien le obstruyó las vías respiratorias "con cierta intensidad y durante un espacio de tiempo".

Los forenses que han testificado por parte del acusado han considerado, sin embargo, que también pudo tratarse de una muerte accidental al quedarse inconsciente en el sofá por el efecto combinado de las medicaciones que tomaba y sufrir convulsiones.

Han afirmado que en este caso "no se puede emitir un dictamen rotundo, ni decir a ciencia cierta lo que ha pasado. La causa de la muerte pudo ser accidental u homicida".

El juicio continúa mañana con el visionado de videos y la práctica de otras pruebas. El viernes no hay sesión y el próximo lunes se procederá a la lectura de los informes finales.

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