CRIMEN en Bilbao de 2016

El acusado de matar a su novia en San Adrián (Bilbao) se "siente"inocente

EFE - Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 17:06h.

BILBAO. Xabier Z., de 50 años y acusado de asesinar a su novia ha dicho hoy al tribunal del jurado que le juzga que se "siente" inocente y ha instado a sus miembros a que "se piensen bien" el veredicto porque "está en juego" su vida, ya que una condena de 20 años de prisión "supondría salir a la calle con 70 años".

Durante la última sesión de este juicio, celebrada hoy en la Audiencia de Bizkaia, y en el turno de última palabra que corresponde a los acusados, Xabier Z. ha asegurado que se ha tenido que enfrentar a un juicio por asesinato por haberse prestado en su momento a declarar de forma voluntaria en relación con este crimen.

Los hechos ocurrieron la noche del 23 al 24 de julio de 2016 en el domicilio de la víctima, de 51 años, en el barrio bilbaino de San Adrián. En esa casa, vivía la mujer con su madre, de avanzada edad y con problemas de movilidad, y el acusado residía algunos días con ellas.

Tanto Xabier Z. como la víctima, que mantenían una relación sentimental larga, eran toxicómanos y bebedores, e ingerían numerosos fármacos en relación a sus adicciones y a problemas de salud física y mental.

La noche del crimen, según la versión del acusado, la madre de su pareja y él se fueron a dormir a sus respectivas habitaciones mientras que la víctima se quedó viendo la televisión. Al día siguiente la encontró muerta en el sofá. Según el informe de la autopsia, la muerte de la mujer fue violenta y por asfixia.

En la sesión de hoy todas las partes personadas en la causa han elevado a definitivas sus conclusiones provisionales. Así la Fiscalía, la acusación particular (en representación de la hija de la víctima), la acción popular (en nombre del Ayuntamiento de Bilbao) y la Abogacía del Estado han mantenido que se trata de un delito de asesinato con agravante de parentesco y especial vulnerabilidad de la víctima por el que piden entre 20 y 25 años.

La defensa considera que la muerte se produjo de forma natural o accidental y ha pedido la absolución.

En la fase de lectura de los informes, el Ministerio Público ha manifestado que se desconoce el móvil del crimen, pero ha considerado que "quizás actuó como mero detonante el hecho de que se sintiera sobrecargado por tener que cuidar a su novia", que se encontraba en mal estado los días antes de su muerte.

La acusación particular ha recordado que la puerta y ventanas de la casa no se encontraban forzadas, por lo que el acusado "es el único autor posible", y sobre el móvil ha reconocido que "resulta imposible un análisis racional. No hay que buscar un motivo", ha opinado.

La letrada representante del consistorio bilbaíno ha enmarcado esta muerte en la violencia machista y tras recordar los antecedentes por violencia de género del acusado, ha opinado que "la asesinó porque le molestó que ella no se sujetara a su dominio y se dejó llevar por la ira".

La abogada del Estado, por su parte, ha recordado que según los forenses de la Audiencia, que son "funcionarios objetivos e imparciales", la víctima "no pudo asfixiarse sola" a la vez que ha evidenciado que en la casa "solo estaban la madre y el novio".

El defensor, por su parte, ha destacado que para condenar a una persona a 20 años de cárcel "hay que tener pruebas de cargo objetivas y sólidas", que en este caso no existen, porque hubo una atestado policial "desastroso" y la acusación se basa en el "elemento circunstancial" de que el acusado estaba en la vivienda. 

"Existen dudas más que razonables sobre cómo sucedieron los hechos y por ello, 'in dubio pro reo', el veredicto debería ser no culpable", ha dicho el defensor.