de la mano del nuevo inversor, Mivaricar

El comité de Vicrila confía en el futuro y la viabilidad de la empresa

El comité de empresa de Vicrila, en concurso de acreedores, confía en el futuro y la viabilidad de la empresa de la mano del nuevo inversor, Mivaricar, con el que se ha suscrito un convenio colectivo de cinco años de vigencia por el que se rebaja una media del 25% el salario a la totalidad de la plantilla, que queda formada por 234 empleados.

EP - Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 16:41h.

BILBAO. La firma del convenio era una condición fijada por Mivaricar, empresa impulsada por un grupo de industriales vascos, para hacerse con el fabricante de vidrio de Lamiako, en Leioa, que se encuentra en concurso de acreedores desde diciembre de 2016.

Tras la firma del convenio, en declaraciones a Europa Press, el presidente del comité, Iñaki Icaza, ha señalado que las condiciones del convenio son "duras", pero son la que el nuevo inversor "creía que eran necesarias para sacar el proyecto adelante".

Icaza ha indicado que, tras ese trámite, se tienen que cerrar los "flecos" para la subrogación de la plantilla, un proceso que podría estar culminado en dos o tres semanas, y, a partir de ese momento, "se saldría del concurso".

El presidente del comité ha indicado que esperan que en los cinco años de vigencia del convenio "se vuelva a poner Vicrila donde siempre ha estado". No obstante, se ha mostrado convencido de que es una empresa que tiene "viabilidad". "Desde un principio hemos pensado que era viable, hacia falta que viniera un inversor", ha agregado. Según ha señalado, ahora lo que hay que hacer es "tirar todos del carro" y poner en marcha el proyecto para "salir adelante".

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao ya autorizó el 28 de marzo pasado la adquisición de Vicrila por parte de Mivaricar S.L., que formalizará la compra a finales de este mes.

Vicrila, que contaba a principios de año con una plantilla de 275 trabajadores, entró en diciembre de 2016 en concurso de acreedores y este proceso de adjudicación a Mivaricar se produce después de otros intentos fallidos de adquisición de la compañía, como el de Gestiber.