decimocuarta etapa del Giro

Froome renace con el triunfo en el Zoncolan

Simon Yates aventaja en 1:24 a Tom Dumoulin y en 1:37 a Domenico Pozzovivo

El ciclista británico Chris Froome (Team Sky) ha conseguido este sábado el triunfo en la decimocuarta etapa del Giro de Italia, disputada sobre 186 kilómetros entre la localidad de San Vito al Tagliamento y la cima del Monte Zoncolan, mientras que su compatriota Simon Yates (Mitchelton-SCOTT) ha cruzado la meta en segundo lugar para ampliar así su liderato en la general.

EP - Sábado, 19 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 17:46h.

MADRID. Con 6 segundos de ventaja sobre Yates en la cumbre final, Froome se adjudicó la victoria después de una etapa en cuyo perfil aparecían tres puertos de tercera categoría (Monte di Ragogna, Avaglio y Sella Valcalda), uno de segunda categoría (Passo Duron) y el citado Monte Zoncolan de primera categoría debido a su 11,9 % de desnivel medio y con rampas de pendiente máxima al 22 %.

Con esa exigente silueta montañosa por delante, el pelotón rodó a bastante velocidad hasta que se fraguó la escapada buena del día a los 52 kilómetros. Francesco Gavazzi (Androni Giocattoli-Sidermec), Enrico Barbin (Bardiani CSF), Valerio Conti (Emirates) y Mads Pedersen (Trek-Segafredo) iban en cabeza, con Jacopo Mosca (Wilier Triestina), Pello Bilbao (Astana) y Matteo Montaguti (AG2R) persiguiéndolos.

Pero la presencia de Bilbao, bien situado en la general, inquietaba a los equipos fuertes de esta 'corsa rosa'. Aceleraron el ritmo con tirones que dieron como resultado una fuga finalmente sin el vasco del Astana, aunque sí formada por siete corredores tras la inclusión de Laurent Didier (Trek-Segafredo).

A 100 kilómetros de la meta, los escapados disfrutaron de 4:45 de ventaja sobre un pelotón donde el equipo Mitchelton ya había cogido los galones en favor del líder Yates. Después de vigilar algunas arrancadas en terrenos cuesta abajo, el Movistar Team se sumó a las primeras posiciones grupo en masa para ascender el Avaglio.

Ese puerto pasó factura al grueso del pelotón, ya que la fuga se alejó en hasta 6:15 a menos de 50 kilómetros del final. Así, se pusieron serios con la ayuda del Team Sky para recortar diferencias y con el Passo Duron en el horizonte más inmediato. Mosca y Pedersen perdieron ritmo ahí, engullidos por su grupo perseguidor.

CONTI Y BARBIN PROBARON SUERTE ENTRE LOS FUGADOS

Los cinco supervivientes de la escapada ya intuían que su ventaja iba a disminuir antes del Zoncolan, donde una ligera lluvia presagiaba dureza. Por ese motivo probaron suerte Conti y Barbin, que se despegaron del resto de compañeros de fuga mientras por detrás ya movían ficha los favoritos de este Giro.

Conti aguantó lo que pudo en una ascensión que suponía gastar más de tres minutos por cada kilómetro. Hubo varios ataques faltando 7 kilómetros para la meta;infructuosos, sí, pero que agitaron los nervios de gallitos como el británico Chris Froome. El neerlandés Wout Poels, compañero suyo en el Sky, intensificó la cadencia a 5 kilómetros de la conclusión y con ello impulsó al británico.

Froome aprovechó esta circunstancia en un momento clave para él, dando ritmo de 'molinillo' a sus piernas y distanciándose en el liderato de etapa cuando faltaban 4,2 kilómetros hasta coronar el Zoncolan. Yates reaccionó a 3 kilómetros de la cumbre, cuando ya perdía 11 segundos respecto a un Froome dispuesto a rebajar diferencias de cronómetro en la general y colarse en el 'Top 10'.

Y lo consiguió al coronar en solitario el severo Zoncolan, 6 segundos antes de un Yates que por su parte agrandó su dominio con la 'maglia rosa' enfundada. El líder de este 101º Giro le metió más segundos de diferencia al neerlandés Tom Dumoulin (Sunweb) y al italiano Domenico Pozzovivo (Bahrain-Merida), que ahora respectivamente son segundo (a 1:24) y tercero (a 1:37) de la general.

El Giro continuará este domingo con la disputa de su decimoquinta etapa, entre el municipio de Tolmezzo y la localidad de Sappada, sobre 176 kilómetros para una jornada dolomítica en continuos altibajos y con solo un tramo de tranquilidad en la larga pendiente hacia Cortina d'Ampezzo.