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Muskiz hace temblar los paladares con su Eguzki Fest

Cientos de personas disfrutan del festival de los sentidos que continúa hoy en Meatzari

“Los artesanos somos los principales garantes de la calidad de nuestros productos” “En Arrolan estamos presentes catorce productores de aceite acogido a Eusko Label” “El largo proceso de fermentación de la masa madre se come gran parte de los azúcares” “Para los bereberes la henna es un símbolo de pureza por lo que se utiliza con las novias”

Emilio Zunzunegi - Domingo, 20 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Muskiz - Un día deliciosamente primaveral como el de ayer invitaba a levantarse de la cama y, antes de acudir a Muskiz a disfrutar de la primera edición de la Eguzki Fest,que continúa hoy con más de treinta expositores artesanales, ponerse un desayuno reparador que aportara energía para solventar las primeras horas de la singular jornada. Hay muchas alternativas para esta madrugadora cita con la gastronomía, pero valga como ejemplo ponerse un café, en el caso de los adultos, o un chocolate para los niños, elaborados con mimo por la incipiente marca Kaitxo (contracción de Kafé y Txokolate), un pequeño proyecto familiar nacido en Balmaseda que aúna la experiencia de una maestra chocolatera y el ánimo emprendedor de su joven sobrino, profesional de la hostelería.

“Nos gustaba el café y el chocolate y hemos hecho esta apuesta para ofrecer unos productos de calidad, respetuosos con el origen, basado en pequeños productores”, destacaba Mikel González coordinador de esta empresa nacida hace apenas medio año en el corazón de Enkarterri. “Un buen café tiene que tener una buena acidez, que sea dulce, que no tenga notas amargas a las que estamos acostumbrados, que tenga un sabor agradable e incluso tenga notas florales o frutales”, apunta este emprendedor que importa cafés en micro lotesen verde de países como Etiopía, Honduras, Colombia o Guatemala a los que someten a un tueste ligero o medio y “no largo porque el tostado en exceso suele tapar muchos defectos”, aclara este joven cuya marca está sometida a los criterios de la sociedad internacional ESCA que certifica los cafés de “especialidad”.

No existe parangón asociativo en el mundo del chocolate pero para Mikel el nivel de auto exigencia con el producto final es el mismo. “Trabajamos en origen y conseguimos habas de cacao de pequeñas empresas productoras concretamente de Perú. Nosotros tostamos las habas de cacao y tras refinarlo lo templamos, un proceso denominado Bean to bar (de la haba a la tableta)”, remarca González. Claro que un desayuno no es lo mismo sin una buena rebanada de pan y más si este es artesano como el que elabora la empresa Crosta de Zalla, uno de los 80 mejores panaderos del estado en 2017 y que en septiembre aspira a que su masa madre pase a engrosar la Biblioteca de Masa madre, ubicada en Bélgica y que acoge a variedades de todo el mundo. Perteneciente a una larga saga de panaderos, Roberto Fernández ha apostado fuerte por el pan artesano con Crosta (corteza en italiano). “Nuestros panes tienen casi 40 horas de proceso para obtener en horno de piedra una corteza rojiza que cuando la abres tiene una miga que desprende esos olores y transmite ese sabor que se estaba perdiendo”, destaca Fernández quien apunta que su producción es básicamente para la restauración. “Si comes grandes cantidades está claro que el pan engorda pero estos panes artesanales al tener masa madre y fermentaciones largas eliminan gran parte de los azúcares lo que convierte a ese pan en más digestiva y que engorda menos”. Incluso aunque lo untes con un poco de afrtao aceite de oliva alabes que ayer se presentó en la feria con su marca Arrolan, fruto del esfuerzo de 14 productores arabarras amparados por la marca Eusko Label.

Queso Claro que para mantener la línea tampoco ayuda atiborrarse del gran queso de Idiazabal que elabora el muskiztarra Ricardo Murias con sus más de 200 ovejas latxas que ahora pastan por las campas del barrio de La Cadena. “Hemos traído a la feria nuestros primeros quesos de la temporada que no están muy curados porque apenas hemos tenido tres meses desde que destetamos a los corderos para elaborar el queso”,, apunta este artesano que lamenta las dificultades que hoy día pone la administración a los pequeños productores. “Antes los problemas eran físicos, ahora son burocráticos. Nosotros no somos multinacionales que son las que dan los grandes problemas pero a nosotros nos miran con lupa todo lo que hacemos”, señala este productor local quien no obstante agradeció marcos como Eguzki fest “que sirven para poner en valor nuestro compromiso de calidad”.

Un compromiso que fue avalado por la presidenta de Enkartur, Ángela Egia, y por el alcalde de Muskiz Borja Liaño, presentes en la inauguración de esta feria que reúne en el entorno de la plaza Meatzari a 37 productores repartidos en cinco zonas: Degusta, Ekonomato, Market, Marcado de flores y zona de talleres infantiles. “Estamos muy motivados para sacar adelante a nuestros grandes productos. Son productores pequeños pero ofrecen una gran calidad como se puede ver en este festival que pretende visibilizar esta oferta que luego podemos ver en cualquier establecimiento”, aseguró Egia, que no se resistió a adquirir un lote de frutas tropicales presentes en esta fiesta de los sentidos donde no faltó ni la cerveza artesanal, ni una variada oferta floral o de diseño en moda y joyería. También había alpargatas para andar y bajar la comida.