Real Madrid 85 -80 Fenerbahçe

La décima es blanca

El Real Madrid gana su segunda Euroliga en cuatro años con un gran rendimiento colectivo que hace sobresalir el trabajo de pablo laso

Roberto Calvo - Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Real Madrid 85

Fenerbahçe 80

REAL MADRID: Causeur (17), Doncic (15), Reyes (6), Campazzo (0), Ayón (4) -cinco inicial-, Randolph (3), Rudy (5), Carroll (9), Tavares (8), Llull (5), Thompkins (10) y Taylor (3) .

FENERBAHÇE: Wanamaker (14), Guduric (0), Kalinic (7), Vesely (3), Duverioglu (8) -cinco inicial-, Thompson (0), Melli (28), Sloukas (7), Nunnally (0), Muhammed (7) y Datome (6).

Parciales: 21-17, 38-40 (descanso), 63-55 y 85-80.

Árbitros: Lamonica, Ryzhyk y Latisevs. Eliminaron a Llull y Doncic.

Incidencias: 16.967 espectadores en el Stark Arena de Belgrado

bilbao - En agosto, en un amistoso de la selección, Sergio Llull se rompió el ligamento cruzado de la rodilla. En uno de los primeros partidos del curso, Ognjen Kuzmic sufrió la misma lesión. Gustavo Ayón y Anthony Randolph estuvieron muchas semanas de baja por sendas lesiones en el hombro. Y Campazzo cayó justo antes del play-off de la Euroliga. Pues después de todo eso el Real Madrid ya tiene la décima Euroliga en su poder. Y mucho parte del mérito es de Pablo Laso, el técnico que ha sabido mantener la competitividad del equipo cuando otros habrían llenado el libro de excusas.

El gasteiztarra respondió en la rueda de prensa previa cuando le preguntaron qué es baloncesto moderno que “el baloncesto moderno es ganar, pero sobre todo es adaptarse a tus jugadores porque cada día, cada partido, es diferente”. El Real Madrid ha sido campeón con toda justicia, no puede serlo después de ganar consecutivamente al CSKA Moscú y al Fenerbahçe y encima ante una grada en la que más del 90% eran seguidores turcos. Zeljko Obradovic tuvo que ceder el privilegio de la Décima a un rival que ha llegado a este punto de la temporada más armado, pese a todo. Luka Doncic se llevó en Belgrado un MVP políticamente correcto, de puro marketing, pero lo podían haber sido Fabien Causeur, Trey Thompkins o Walter Tavares, cuya influencia defensiva tuvo mucho que ver en el desenlace de la final.

Se decía que Laso no sacaba partido a los jugadores grandes, pero el caboverdiano es el más grande de todos y el entrenador lo ha sabido utilizar desde que llegó para marcar diferencias también en el más magno de los escenarios. El Real Madrid tomó el mando ya en el primer cuarto gracias a su acierto en los triples que contrarrestó la enorme irrupción en el partido del pívot Duverioglu, un jugador nacido en Jordania. El Fenerbahçe elevó su tono defensivo en el segundo cuarto, todo un reto táctico para la toma de decisiones y las lecturas del juego de los jugadores, y encontró en Nicolo Melli la pieza que empezó a hacer daño a la defensa blanca en las distancias intermedias.

once jugadores anotan Así, los turcos llegaron al intermedio con una mínima ventaja. Pero el Real Madrid es un equipo repleto de fe ahora mismo. Cuando todos anoran, todo es más fácil y Causeur tomó la responsabilidad con diez puntos en el tercer cuarto. En defensa, Wanamaker y Sloukas, los cerebros del Fenerbahçe, apenas tenían incidencia y el equipo de Estambul era invitado a entrar en la zona donde Tavares les esperaba a todos. Los madridistas pudieron correr y escaparse por diez puntos al inicio del último cuarto y por once a poco más de cuatro minutos del final.

El partido parecía sentenciado, aunque el campeón no iba a entregar su corona sin luchar y los problemas de faltas de Llull y Doncic abrieron un resquicio que el Fenerbahçe aprovechó con una presión en toda cancha que le dejó a tres puntos a 22 segundos del final con un triple de Muhammed. Causeur erró entonces dos tiros libres, pero surgió Thompkins, muy oportuno en la semifinal y la final, para anotar un palmeo que ya supuso la tranquilidad definitiva y el certificado de la décima Euroliga para el Real Madrid, un equipo que tiene todos los ingredientes para ampliar su reinado, aunque se marche Luka Doncic.

Pablo Laso, cuyo trabajo ha sido muchas veces infravalorado, logra su segunda Euroliga en cuatro años y se convierte en el decimotercer técnico con más de un título en su haber en una lista con mitos de los banquillos europeos. Con pequeños o con grandes, con exhibiciones ofensivas o como en esta Final Four con interesantes matices defensivos el Real Madrid reina de nuevo en Europa. Incluso por encima de Zeljko Obradovic.