caluroso homenaje

Miribilla despide al capitán

ÁLEX Mumbrú recibió un caluroso homenaje por parte del club y de la afición en su último partido en Bilbao

Jokin Victoria de Lecea - Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bilbao - Álex Mumbrú declaró durante la semana previa al partido que enfrentó ayer al Bilbao Basket con el UCAM Murcia que no quería homenajes. Sentía que no era el momento. Pidió que fuera un partido más. Pero ni el club ni la afición hicieron caso a la petición del alero catalán. El homenaje era necesario y quisieron reconocer a un jugador que llegó hace nueve años como un fichaje de campanillas y superó las expectativas al convertirse en parte de la historia del club. Miribilla despidió por la puerta grande a Mumbrú. Los aplausos fueron una constante durante todo el partido, la afición no se cansó de sacar las pancartas en las que se podía leer el lema de “Eskerrik Asko,Mumbrú” y cuando el encuentro finalizó, la fiesta llegó a su culmen. El Bilbao Arena, con unos ocho mil espectadores en las gradas, se rindió a la figura del capitán.

El consumado descenso del Bilbao Basket no impidió que el Bilbao Arena mostrara uno de los mejores ambientes de la temporada. La gente quiso ver en acción a los suyos a pesar de la debacle deportiva y también realizar una gran despedida a Mumbrú. Desde la cancha hasta las gradas. El protagonismo del 15fue total. En el parqué apareció en grande su dorsal y entre los espectadores dominaron los mensajes de apoyo. La pequeña nota negativa fueron los tímidos silbidos escuchados hacia el catalán en los primeros compases del encuentro. Sin embargo, cuando el encuentro avanzó toda crítica quedó enmudecida, no hubo reproches ni para Mumbrú ni para el equipo. Solo reconocimiento. Homenaje a una trayectoria en la que se quiso destacar por encima de todo los buenos momentos.

En una temporada negra, en la que el Bilbao Basket vive en una convivencia constante con la Ley de Murphy, Mumbrú no pudo decirle adiós al que ha sido su público en estos nueve años de la manera deseada. El equipo cayó y el catalán estuvo lejos de su mejor partido. Anotó siete puntos en los 23 minutos que estuvo en pista y no tuvo fortuna con el lanzamiento de tres puntos. Esos triples que tantas alegrías han dado al Bilbao Arena no aparecieron. Para más inri, el alero no pudo ni celebrar con plenitud sus primeros puntos en el partido ya que su tiro fue sacado del aro. Aunque esa no canasta fue aplaudida a rabiar por la gente y también en el minuto quince Miribilla se vino arriba en el tiempo muerto solicitado por Lakovic, creando un gran mosaico con las pancartas de Eskerrik Asko, Mumbrú.

Homenaje postpartido Acabado el partido, no finalizó el reconocimiento a Mumbrú. El capitán recibió un homenaje. El club proyectó en el videomarcador un vídeo en el que se pudieron ver todas las etapas del jugador y donde se escucharon mensajes de apoyo de varios de los jugadores con los que compartió minutos en la selección española, como los hermanos Gasol, José Calderón o Juan Carlos Navarro, entre otros. Tampoco faltaron las palabras de los que todavía son sus compañeros, Javi Salgado y Axel Hervelle. Al finalizar, Mumbrú, en todo momento acompañado por sus hijos, recibió una txapela de las manos del belga y el calor de unos espectadores que le apoyaron dentro de la pista y fuera de ella, donde las fotos y los autógrafos no pararon durante muchos minutos.

“No esperaba nada. Lo dije honestamente, que era mejor no hacer nada, que fuera un partido más. Pero ya que se ha hecho, agradecérselo al club porque ha sido muy bonito. Quiero agradecérselo a Miribilla porque hemos pasado muchas y esta me la llevo para mí”, reconoció Mumbrú poco después de acabar el partido. El homenaje no llegó en el mejor de los momentos, con el equipo descendido matemáticamente. Sin embargo, el catalán quiso quedarse con lo mejor: “Me he sentido muy querido durante todos estos años. No era la mejor manera de terminar, pero la vida es así. Alguna vez te regala algo, otras te da palos. Pero hay que pensar en todos los años que he estado aquí y ha sido bonito acabar aquí”.

El adiós de Mumbrú llega con el club en una situación de incertidumbre, sin saber en que división estará o incluso sin saber si el baloncesto de élite se mantendrá en Bilbao. Una desaparición que el jugador espera que no suceda: “Es necesario que todo el mundo vea lo que significa Miribilla para todo Bizkaia y que se vea que el baloncesto es importante para la ciudad”.