Estados Unidos y Seúl impulsan la cumbre con Kim Jong-un

Un hombre pasa ante un televisor en Seúl en el que aparecen Donald Trump y Kim Jong-un. (Foto: Afp)

Tras una semana en la que el líder norcoreano puso en jaque la reconciliación

Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Seúl - Seúl y Washington acordaron ayer seguir trabajando de manera estrecha para lograr el éxito de la cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos, mientras Pyongyang avanza en los preparativos del desmantelamiento de su base nuclear previsto para la semana que viene.

Tras una semana en la que el régimen de Kim Jong-un cambió drásticamente de tono y puso en jaque el ambiente de reconciliación, los líderes de Seúl y Washington han apostado por dar juntos un impulso al ansiado deshielo. Durante una conversación telefónica de veinte minutos, los presidentes de Corea del Sur y Estados Unidos, Moon Jae-in y Donald Trump, analizaron ayer los últimos pasos dados por Corea del Norte en relación a la cumbre prevista para el 12 de junio en Singapur, según relevó la Oficina presidencial surcoreana. “Los dos líderes trabajarán de manera estrecha y firme para que la cumbre sea un éxito”, aseguró un portavoz de Seúl.

La charla telefónica -la decimoquinta entre Moon y Trump- llega después de que la semana pasada Pyongyang amenazara con cancelar el histórico encuentro entre los líderes norcoreano y estadounidense por las demandas unilaterales de Washington en relación a la desnuclearización de península de Corea.

El jefe del ejecutivo de Seúl, principal impulsor del acercamiento con Corea del Norte, viaja hoy a Washington, donde estará hasta el jueves, para reunirse con Trump y “hacer de puente” entre las dos partes de cara la cumbre de Singapur, según ha reconocido el Gobierno surcoreano. Pyongyang suspendió el pasado miércoles una reunión de alto nivel con Seúl argumentando que unas maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y Estados Unidos suponen un ensayo para invadir territorio norcoreano, a pesar de haberles dado el visto bueno con anterioridad.

Horas más tarde el régimen de Kim Jong-un aseguró que también la celebración de la cumbre con Trump estaba en peligro debido a las presiones de la Casa Blanca en torno al modelo de desnuclearización que quieren imponer a Corea del Norte, basado en el utilizado en Libia. A pesar de que Seúl ha apostado por rebajar la gravedad del cambio de actitud de Pyongyang, entre los dos países empiezan a surgir tiranteces que podría poner en peligro el reciente idilio intercoreano. - Efe

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