“La causa animal es la causa de la humanidad”

La filósofa gala Corine Pelluchon. (Foto: Efe)

La filósofa Corine Pelluchon vincula la acción política animalista con “un mundo mejor y menos violento”

Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bARCELONA - La filósofa francesa Corine Pelluchon, especialista en filosofía política y moral, recuerda el “profundo trauma” que le supuso el momento en que tomó conciencia del sufrimiento al que se somete a los animales en esta sociedad, una experiencia que le ha llevado a entender que “la causa animal es la causa de la humanidad”. Pelluchon ha desarrollado un trabajo sobre el tema que ha recogido en su libro, Manifiesto animalista. Politizar la causa animal, en el que muestra “la universalidad” del movimiento a favor de los derechos de los animales.

Para Pelluchon, la politización del movimiento animalista implica “organizar la coexistencia entre humanos y no humanos”. Se trata de superar la “caricaturización del movimiento animalista y evidenciar su carácter estratégico” para la construcción de una sociedad menos violenta. En este sentido, describe el animalismo como un “nuevo humanismo” e insiste en que “la causa animal es la causa de la humanidad”. Según la autora, “tiene sentido incluir en la esfera de la consideración moral” a los animales porque son seres “sintientes”.

Es decir, cuentan con la “capacidad de sufrir, el deseo de vivir y desarrollarse, el miedo a la muerte, la expresión del placer y la voluntad de establecer vínculos”, entre otras características. No se trata de dar un “trato igualitario” a todos los seres sintientes, puntualiza, sino de otorgar “derechos diferenciados según su condición”. Pelluchon propone “dos plazos de lucha política”: el rápido, que trabaje por buscar grandes consensos en temas como el fin de la cautividad, la prohibición de los espectáculos con animales o la prohibición de las pieles y el foie gras;y el lento, cuyo objetivo debe ser la eliminación de la explotación animal.

Pelluchon ve necesario “un amplio movimiento cultural, filosófico y artístico”. La autora defiende una “emancipación progresiva y compensada”, que asegure el futuro de los trabajadores del sector cárnico, de los circos y zoológicos. “No nos equivoquemos de enemigo”, dice. - L. Blanco

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