Paulino Gómez Basterra Arquitecto

El bilbaino exiliado que contribuyó al desarrollo arquitectónico de Bogotá

Paulino Gómez Basterra

Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Ha fallecido un arquitecto de prestigio en Bogotá, capital de Colombia, aquel país americano que acogió con los brazos abiertos a Paulino Gómez Basterra. Tenía 89 años. “Contribuyó al desarrollo de la ciudad”, recalca con cariño Maite Ezpeleta, amiga de la familia, y que le reconoce entre otras constituciones la de la Fundación Española para la Salud que es la institución de ayuda más importante de aquella república. También creó la Fundación Tomas Rueda Vargas, que otorga becas de estudio en el Colegio San Bartolomé Nacional, en el que el vasco estudió a su llegada al país, y que han transformado la vida de muchos niños sin recursos.

Falleció el pasado 22 de abril aquel hombre que nació en la calle San Francisco de Bilbao el 11 de marzo de 1929. Niño de la guerra exiliado en un primer momento a Gran Bretaña, e hijo de Paulino Gómez Saiz, destacado militante del PSOE que fue gobernador civil de Bizkaia, director general de Seguridad y ministro de Gobernación en el Gobierno de Juan Negrín hasta que finalizó la guerra en 1939. Paulino Gómez Basterra contrajo nupcias con Stella Rubio y tuvo tres hijos: Eduardo, Stella y Maite.

Participó en diferentes organizaciones y Fundaciones. Así, por ejemplo, fue patrono de la Fundación Ramón Rubial-Españoles en el Mundo. El vizcaino constituyó en Bogotá La Fundación Españoles en Colombia con vinculación a la Ramón Rubial. Y por último, impulsó y puso en marcha la Fundación Española para la Salud que es “la entidad de ayuda más importante del país”, valoraba Maite Ezpeleta. Lo detalla esta colombiana de ascendentes vascos: “Esta entidad atiende aquí a todos los españoles en situación de necesidad mayores de 65 años en temas de salud”.

La Fundación vio la luz gracias a Paulino hijo hace 25 años. “Él personalmente buscó el financiamiento entre la contribución de la empresa privada, la participación de la sociedad española residente en Colombia y el gobierno de España”, detalla su familia desde el otro lado del Atlántico.

Ellas y ellos le recordarán siempre como un hombre “admirable, bueno, inteligente y solidario;un buen amigo y buen ser humano, divertido, inquieto intelectualmente, socialista de corazón”.

Maite Gómez Rubio es hija de Paulino y describe a su padre como un ser humano excepcional, adelantado para su época… “Si hay alguien que haya aplicado la resiliencia, hoy tan de moda, fue él. Siempre salió optimista y fortalecido de muchos de los embates de la vida. Como era trabajador intenso, siempre decía “¿vacaciones? ¡No! Cambios de actividad”.

La familia recuerda que años atrás les decía que no hay mayor felicidad que darse a los demás. “Pensad: ¿qué se disfruta más que dar?”, insistía. Muestra de ello fue su entrega incondicional hacia los suyos, su solidaridad con sus amistades. Por ello, “lo recordaremos siempre por su generosidad, su constante apoyo e incansable labor social en pro de la comunidad española”.

Amigo de Paulino fue José Perea Sasiain, bilbaino exiliado días después del bombardeo de Gernika a Colombia. Tras la pérdida humana de Gómez evoca su aprecio y admiración hacia el finado: “Mi amigo de niñez Paulino Gómez Basterra seguirá viviendo en mi memoria. Su seriedad y cumplimiento en el trabajo y su sublime fidelidad conyugal y hogareña sobrepasaron todo posible encomio. La mejor demostración del aprecio que por él se tiene fue la asistencia masiva a la misa de duelo en la capilla del Gimnasio Moderno, totalmente colmada, siendo de muy buena capacidad, en todo sentido”, aporta Perea.

Desde Euskadi, el exsenador por el PNV Iñaki Anasagasti también le recuerda: “Lo conocí a él y a su esposa Judith de la mano del patriarca de la colectividad vasca en Colombia, Patxi Abrisketa. Eran una pareja conocida, querida por su amabilidad y simpatía y por toda la historia que arrastraban de un padre ministro de la República en el exilio y por su reconocido prestigio profesional. Formaban parte de esa colectividad vasca del exilio en Colombia que no fue muy numerosa pero sí fue muy prestigiosa”.

La hija de Paulino, Maite, concluye positiva este obituario y agradecida: “A nuestro padre fue difícil no quererle”. - Iban Gorriti

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