apuesta por su lado verde

Bilbao gana más de cien hectáreas de zonas verdes en los últimos diez años

El mirador de Arraiz, donde se están instalando más zonas de esparcimiento, ha sido renovado recientemente. Fotos: José Mari Martínez

El Consistorio impulsará el anillo verde de la ciudad a través de un proyecto para generar la economíaCreará un parque en la ladera de Arangoiti y promoverá los miradores

Ane Araluzea - Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - El equivalente a 200 campos de fútbol de un tamaño medio. Ese es el terreno que los parques y las zonas verdes han ganado en una década dentro de Bilbao. Se trata de cien hectáreas -cada una corresponde a 10.000 metros cuadrados- diseminadas en los distintos distritos de la villa, donde además se proyecta la construcción del parque de Arangoiti y la mejora de La Floresta en San Adrián o de La Encarnación en Atxuri. Los cinco parques forestales y los 21 parques urbanos ayudan a conformar el pulmón con el que respira la ciudad. El Consistorio de Bilbao prevé impulsar los activos de este anillo verde a través de un proyecto estratégico que promueva la calidad de vida de los ciudadanos, el desarrollo medioambiental de la biodiversidad y la generación de actividad económica.

“Si algún encanto tiene esta ciudad, distinta a la mayoría, es la magnitud, ya que se puede ir a todas partes andando, la cercanía de la ría con los montes y la unión que queremos hacer de todo este conjunto”, asegura Ricardo Barkala, concejal de Obras, Servicios, Rehabilitación Urbana y Espacio Público, quien destaca que el anillo verde agrupa a los parques forestales municipales de ambas laderas de Bilbao y a los parques urbanos, a través de más de 74 kilómetros de caminos desde los barrios.

El Ayuntamiento ha detectado diferentes activos del anillo verde, como el cultural (se citan el Cinturón de Hierro o el Camino de Santiago), el del ocio sostenible (donde tienen cabida el senderismo, las pruebas deportivas o rutas en bicicleta) o el del paisajismo (que engloba panorámicas de la ciudad o el trabajo del landart). El objetivo es que todo ello confluya en un Plan Director de Activación Económica que sea sostenible y respetuosa con la biodiversidad a la vez que genere actividad económica y empleo. En ese sentido, Barkala asevera que las zonas de esparcimiento son indivisibles de la ría por lo que el proyecto, que sería único, consistiría en cohesionar el anillo verde que une los barrio altos y la ría con sus barrio bajos.

Algunos son más conocidos que otros, pero la ciudad está rodeada de cinco parques forestales que la confinan en un botxo al que le debe su apodo. “Son Artxanda, Monte Avril, Arnotegi, Pagasarri y Arraiz”, recuerda Barkala sobre estas prominencias que albergan 21 zonas recreativas, donde se incluyen desde zonas de juegos infantiles, hasta mesas, papeleras, barbacoas, bancos y carteles informativos y panorámicos.

Además, muchos de estos parques, al situarse en cotas altas, cuentan con miradores excepcionales. Es el caso del de Arraiz, que recientemente ha sido reformado con una tarima de madera y distintos paneles, o el de Artxanda, donde el Consistorio están a punto de inaugurar un balcón confeccionado con el nombre de la ciudad de forma intermitente -que sustituye la balaustrada de hormigón anterior- que permitirá sacar una instantáneas muy originales tanto a turistas como a autóctonos. Incluso contará con distintos modelos de iluminación nocturna.

“No explotamos los montes para madera, los reservamos para uso y disfrute de bilbainos”, afirma el concejal. De hecho, en los últimos años, el Ayuntamiento ha creado nuevas áreas de recreo y estancia, pasando de contar con 27 hectáreas en 2016 a las 134 hectáreas que mantiene actualmente. “El objetivo de estas zonas de recreo es que los bilbainos tengan la posibilidad de acceder de manera rápida a zonas verdes de esparcimiento, donde dispongan de todos los servicios necesarios para el disfrute y el acercamiento al medio natural”, afirma sobre estas superficies que suman un total de 1.025 hectáreas en las que se incluyen las playas verdes en verano.

“Existen dos, la de Rekalde y la de Monte Avril. Ambas tienen un uso muy grande”, concreta sobre estas zonas dispuesta para tomar el sol e incluso refrescarse en las duchas instaladas. El parque urbano de San Antonio de Iturrigorri, inaugurado en 2010 y situado entre Peñaskal, Larraskitu y Rekalde, que consta de 135.000 metros cuadrados que cuentan zona infantil de juegos, aparatos de ejercitación para adultos, un circuito de fitness, entre otros servicios. Se trata de una zona muy aprovechada entre los residentes del barrio, que en los meses más calurosos organizan barbacoas.

En cuanto a los parques urbanos existen hasta 21: desde Araneko hasta Miraflores, pasando por La Peña o El Ferial de Zorrotza. “Entre ellos destacan los cuatro grandes parques urbanos que son el de Europa, Etxebarria, Irala Eskurtze y Sarriko”, detalla el concejal. En los últimos años se han acondicionado distintos parques en todos los distritos, una labor que aún no ha cesado. La ladera de Araneko, en Arangoiti, por ejemplo, percibirá en los próximos meses una metamorfosis importante que supondrá una inversión de 2,5 millones de euros para incorporar un paseo-mirador que incluya juegos infantiles y zonas de estancia. También se mejorarán el parque de La Floresta o el de La Encarnación, en Atxuri.

Recorridos El anillo verde está incluido, además, en el Gran Recorrido (GR) homologado que circunvala el núcleo urbano atravesando los parques forestales, parques urbanos y recorre caminos y calles señalizadas con referencias de rutas, lugares de interés e información general. A este GR se puede acceder desde el centro de Bilbao a través de los itinerarios auxiliares que conducen al eje central. “Algunas de estas rutas se orientan a usuarios ocasionales, que no precisan de grandes esfuerzos físicos para realizarlos, mientras que para completar otras es necesario un buen estado de forma”, afirma el edil.

Ejemplo de algunos trayectos es de Zabalburu a Pastorekorta, en Pagasarri, en un recorrido de 6,48 kilómetros o de Santutxu a Santa Marina a través de 3,05 kilómetros. También hay rutas por el monte que unen los diferentes parques forestales de la ciudad con trayectorias que van desde los escasos tres kilómetros a marchas montañeras que ascienden a los 15 kilómetros. Según confesó el edil, se trata de rutas que no son los suficientemente conocidas entre la población, si bien existen posibilidades para recorridos para todo tipo de públicos. Para dar a conocer más estos recorridos, tanto urbanos como naturales, el Ayuntamiento reeditará próximamente los folletos donde se especifican los recorridos.

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