Mesa de Redacción

Chalé, de entrada NO

Por Susana M. Oxinalde - Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

EN Podemos siempre es Invernalia, ese lugar lleno de traidores, espadas y espaldas. A Pablo Iglesias no le habían terminado de asestar el golpe de Estado los errejonistas cuando decidió poner sobre las bases la tarea de avalar su chalé y ya de paso su caudillismo. La operación Pisito incluye la cláusula de la consulta, como si fuera una disposición ya que los Windsor de Galapagar, son muy torpes con su piscina, su casa de invitados y sus 268 metros construidos, mas parcela de 2.000, algo sencillo que no pasa desapercibido, como un giro ideológico tamaño mansión al que solo le falta un jardín de bonsáis. Tampoco debieron atisbar los despertares estas bases que asumen la rebaja de la formación, o sea, de su líder. Les han vendido unas preferentes con letra pequeña como la que Iglesias incluyó a sabiendas en la compra de su nueva casa: preguntar y recoronarse. Como González, que abominó de la OTAN y después consagró su permanencia con un referéndum, Podemos inaugura la temporada de rebajas para mearse en los principios, hasta los fundacionales. Preguntar sobre el famoso chalé parece una memez pero la ley de hierro es clara: no hay liderazgo fuerte sin falta de democracia y toda organización necesita su caudillo. Luego están todos los pijos de España que hacen país desde la clase obrera y la cacareada conciencia de clase. La hipocresía asquea pero a veces el estómago digiere todas las “medias tonterías” de este mundo.

susana.martin@deia.eus