presupuestos generales del Estado

El PNV deja “abierto” su voto a las Cuentas para valorar el 155 y el pacto de las pensiones

Andoni Ortuzar, en el centro, en una reunión de la Ejecutiva del PNV. (Borja Guerrero)

Apura hasta mañana para tomar la decisión y mantiene como “objetivo prioritario” el cese del 155, pero sin cerrar puertas

Míriam Vázquez - Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - El PNV va a apurar hasta el último minuto su decisión sobre los Presupuestos estatales de Mariano Rajoy. La votación final en el pleno del Congreso de los Diputados tendrá lugar mañana, pero los jeltzales aún no están en condiciones de anunciar el voto de sus cinco escaños, clave para que el Gobierno español alcance por la mínima la meta de los 176 apoyos. El partido de Andoni Ortuzar, que abordó ayer esta cuestión en su reunión semanal en Sabin Etxea, ha condicionado todo este tiempo su apoyo a que cese la aplicación del artículo 155 de la Constitución española y Catalunya recupere su autogobierno, porque ese ataque podría producirse en el futuro en Euskadi. La situación catalana se ha complicado y todo está en el aire. El PNV tiene ante sí un escenario de difícil gestión, donde también valorará la importancia del acuerdo sobre las pensiones.

La Ejecutiva envió una nota concebida para que no quede claro qué va a suceder, y donde deja su posición “abierta” hasta mañana a la tarde. En el primer punto asegura que mantiene como “objetivo prioritario” el cese del 155 y que va a centrar todos sus esfuerzos en esa dirección en las próximas horas, pero en el segundo punto también se declara consciente de la “relevancia” de la aprobación de los Presupuestos por el acuerdo sobre las pensiones y las enmiendas que le ha aceptado el PP sobre la agenda vasca. Fuentes jeltzales aseguraron que las dos cuestiones están sobre la balanza: por un lado, el 155 y el precedente que supone para Euskadi y, por otro, las pensiones y la agenda vasca. Que el cese del 155 sea el objetivo prioritario, por tanto, no supondría necesariamente que prevalezca sobre cualquier otra consideración.

El PNV va a hacer todo lo posible para que Catalunya recupere el autogobierno pero, si no lo consigue, podría decidir tanto su voto a favor como en contra. Mientras toma su decisión, hoy votará a favor en las primeras secciones del proyecto para ganar tiempo. Puede hacer caer los Presupuestos mañana, en la ultimísima votación, solo rechazando una de las secciones. En su nota, lamenta que el tiempo que ha tratado de proporcionar a Madrid y Catalunya para abrir una etapa de diálogo no ha sido “bien aprovechado”, lo que puede leerse como un recado a ambos.

Todo parecía apuntar a que Catalunya iba a recuperar su autogobierno por estas fechas y, no en vano, Rajoy renunció a recurrir el voto delegado de Carles Puigdemont y Toni Comín, que fue determinante para hacer posible la investidura de Quim Torra. La situación se ha complicado por la conformación del Govern, donde Madrid cree que no puede haber ningún preso (como Rull y Turull) ni huido (como Puig y Comín). Aunque el Gobierno español se ha expresado en términos muy duros y algunas informaciones han apuntado a que ha pactado con el PSOE y C’s mantener el 155, ayer no quiso dar nada por sentado, quizás tratando de mantener la puerta abierta del PNV.

Torra quiere celebrar la toma de posesión de sus consellers mañana, coincidiendo con los Presupuestos. Podría activar un plan alternativo con otros candidatos a última hora para evitar el choque, sobre todo si entra en escena el juez Llarena vetando la proclamación. Es lo que sucedió con las investiduras fallidas que precedieron a Torra, donde el soberanismo nunca llevó el pulso hasta el final para proclamar al encarcelado Jordi Sànchez.

En las últimas semanas, los jeltzales han mostrado su preferencia por ganar tiempo para Catalunya, no tumbar las Cuentas y evitar unas elecciones generales en las que podría triunfar C’s (con lo que ello supondría para Euskadi y la propia Catalunya). Sin embargo, si se produjera ahora un enfrentamiento directo entre Torra y Rajoy y se avistara la continuidad del 155 por un periodo prolongado, sin visos de salida en las próximas jornadas, el PNV tendría que valorar muy en profundidad esa decisión. Los jeltzales han mantenido en los últimos meses un contacto continuado con todas las partes.

Cualquier decisión con el 155 vigente podría tener un coste político para el PNV porque tanto la aprobación de los Presupuestos como un veto por su parte tendrían pros y contras. El voto a favor de las Cuentas lo obligaría a justificar su cambio de posición, porque había asegurado que no pactaría con este artículo en vigor, y además lo enfrentaría a la presión política de la izquierda abertzale. Sin embargo, también supondría garantizar la subida generalizada de las pensiones que arrancó a Rajoy, un argumento muy poderoso que conecta con el sentir de un colectivo de 550.000 personas en la comunidad autónoma. Supondría elevar la prestación en un 1,6% con efecto retroactivo desde el 1 de enero, y ese mismo porcentaje o el IPC del momento el año que viene. Que Rajoy lo asumiera fue un auténtico hito, porque se había negado hasta ahora a hacerlo con el argumento de que la tesorería no lo permite. Ni siquiera las manifestaciones de los pensionistas le doblaron el brazo. Los jubilados han perdido poder adquisitivo desde 2014, con subidas del 0,25% que no se correspondían en absoluto con el aumento de los precios.

Además, el PNV dejaría amarrados los 70 millones en enmiendas parciales que le aceptó el PP. Por otro lado, aprobar las Cuentas aportaría mayor seguridad sobre las inversiones que acordaron el año pasado para el Tren de Alta Velocidad y otras infraestructuras, y que deben tener continuidad en los próximos años. El PNV cree que ese pacto debe cumplirse con independencia de lo que suceda con los Presupuestos de 2018 porque el PP se expondría a dinamitar la relación, pero no escapa a nadie que la prórroga podría añadir incertidumbre a los plazos de las obras.

riesgo de adelanto electoral Los populares presionan con el argumento de que, si el PNV no aprueba este proyecto, se habrá “echado al monte” de la mano de los nacionalistas catalanes y habrá dejado en la estacada a los pensionistas. Para el Gobierno español es vital aprobar estas Cuentas porque de ello depende la continuidad de su legislatura. Rajoy tiene asumido que los últimos Presupuestos que podrá aprobar en su mandato serán los de este año, porque en 2019 se celebrarán las elecciones en todos los municipios del Estado y en buena parte de las autonomías, y en esas condiciones no podrá amarrar siquiera el apoyo de sus socios de C’s, cada vez más lanzados a la carrera electoral. Por ello, necesita unas Cuentas este año para aguantar la prórroga del próximo. Si no lograra aprobar el proyecto el miércoles, es probable que la legislatura acabase antes de tiempo con un adelanto electoral.

Ese escenario poco beneficia al Gobierno vasco, que no se encontraría al otro lado un interlocutor estable para tratar las transferencias o el acercamiento de los presos. Además, en unos meses podría encontrarse con un gobierno de C’s, que pondría en riesgo la tramitación del estatus.

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