tras la compra de su chalé

Las bases de Podemos tienen ya en sus manos el futuro de Iglesias y Montero

Un total de 487.772 inscritos podrán participar hasta el domingo en la votación

Casi medio millón de militantes de Podemos tienen en sus manos desde hoy el futuro de sus dos principales dirigentes, Pablo Iglesias e Irene Montero, que han puesto a las bases ante el dilema de decidir si deben dimitir tras la polémica por comprarse un chalé de más de 600.000 euros.

efe - Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 19:17h.

MADRID. La votación, que se alargará hasta el domingo, ha comenzado a las 17:00 horas y el censo -cerrado el pasado viernes- es de 487.772 inscritos llamados a participar, de los cuales solo 158.452 se consideran 'activos' por haber participado en algún proceso o entrado en la web del partido en el último año.

"¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la Secretaría General de Podemos y de la Portavocía parlamentaria?", es la pregunta que deben responder los militantes, y pueden elegir dos respuestas: "Sí, deben seguir" o "No, deben dimitir" de sus cargos y dejar el acta de diputados.

Pese a las críticas de algunos dirigentes territoriales y sectores del partido, nadie hará campaña por la dimisión de Iglesias y Montero, que en este momento preelectoral colocaría a Podemos ante una crisis sin precedentes.

Los Anticapitalistas, corriente a la que pertenecen el alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', la coordinadora de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, y el eurodiputado Miguel Urbán tampoco harán campaña por la abstención, aunque ven innecesaria la consulta y creen que es un error trasladar a las bases una "cuestión personal".

Esta postura les ha costado el reproche de una de las figuras más próximas a Iglesias y Montero, el cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero, quien hoy en una entrevista en Radio Euskadi acusaba a los Anticapitalistas de querer aprovechar esta polémica para "intentar representar un espacio mayor".

Según Monedero, los Anticapitalitas "creen que son revolucionarios pero son revoltosos" y ha recordado que "su figura mas emblemática", el alcalde de Cádiz, "tiene que vender fragatas a Arabia Saudí" o plantea "condecorar a la virgen".

"¿Qué pasa, que representar a la gente más golpeada te obliga a ser también parte de los golpeados?, ¿qué concepción es esa de la izquierda?, ¿se tiene que vivir en chabolas como en los años 70 porque eso nos haría mas de izquierdas?", se ha preguntado Monedero.

Los simpatizantes de Iglesias y Montero se han volcado además con una campaña en las redes sociales para rechazar el "acoso" que están sufriendo y pedir a los militantes voten que permanezcan en sus cargos.

Entre los más activos en esa posición está el secretario de Organización, Pablo Echenique, quien ha afirmado: "Hay quien no entiende aquello de la democracia. Yo creo que hay que dar un apoyo masivo a Pablo e Irene para dejar claro que en Podemos no mandan los mafiosos como Eduardo Inda sino las bases".

La dirección está convencida de que los inscritos darán su respaldo a Iglesias y Montero, así que el "Sí, deben seguir" parte como respuesta favorita y el único dato que va a servir para medir el descontento de los militantes es la participación.

La consulta ayudará a saber cómo ha variado en un año el grado de apoyo de la militancia a Pablo Iglesias e Irene Montero, ya que podrá compararse con los resultados de Vistalegre II en febrero de 2017.

Mas de 155.000 personas de los aproximadamente 456.000 inscritos en aquel momento decidieron el futuro del partido y renovaron a Iglesias como secretario general con casi el 90 por ciento de los votos.

Dos meses después, en mayo del pasado año, se consultó a los inscritos sobre la moción de censura contra Mariano Rajoy: votaron 87.674 personas (unos 67.000 menos que en Vistalegre II).

La última consulta que puede utilizarse como rasero fue la celebrada el pasado marzo cuando las bases apoyaron que el nombre de Podemos figure en las coaliciones con las que concurrirán a las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019.

Entonces bajó también la participación, votaron 76.511 inscritos y el 90,75 por ciento apoyó la propuesta del secretario general.

De momento, Iglesias ha preferido no aventurar qué porcentaje de participación sería aceptable, y ha remitido a esperar a conocer el resultado antes de valorarlo.

Lo que sí ha vuelto a defender ante las críticas internas es que espera que si otros dirigentes ven cuestionada su credibilidad como le ha ocurrido a él, también den "la cara" y pongan su cargo a disposición de las bases.