entona el 'mea culpa'

Podemos reconoce su error por no medir la polémica del chalé

Pablo Iglesias e Irene Montero, dirigentes de Podemos. (EFE)

Activa la consulta a las bases sobre Iglesias y Montero como forma de hacer “autocrítica”

I. Fradua - Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - La cúpula de Podemos entona el mea culpa. La dirección estatal reconoció ayer que la compra del chalé de su líder, Pablo Iglesias, y su número 2, Irene Montero, es una patata caliente de imprevisibles consecuencias que tratarán de minimizar con una consulta a los inscritos entre hoy y el domingo. “No nos esperábamos que fuera a pasar”, afirmó ayer la coportavoz de la Ejecutiva y secretaria de Participación, Noelia Vera, quien aseguró que organizar el referendo interno, al que están llamados 487.772 simpatizantes del partido morado, es una forma de hacer “autocrítica”.

La consulta por la compra de la vivienda en la localidad madrileña de Galapagar omite el germen de la polémica. Solo cuestionará a los inscritos si el secretario general y la portavoz parlamentaria “deben seguir al frente” de sus puestos en el partido y en el Congreso. Las respuesta será un sí o un no. Y aunque ha habido voces críticas, sobre todo provenientes del sector anticapitalista, lo cierto es que la mayoría de responsables de su andamiaje territorial avanzaron que avalarán a Montero e Iglesias. En la rueda de prensa posterior a la Ejecutiva, el secretario de Organización, Pablo Echenique, desveló que la pareja recibirá “un amplio apoyo”.

Echenique echó balones fuera al advertir que “todos los políticos” tienen “incoherencias”. Por su parte, Vera profundizó que la formación jamás había advertido de las consecuencias que podría tener que las dos primeras espadas del partido morado se compraran un chalé. No podían esperar que “la compra de una casa acabe generando el mayor debate político de este país, con cuatro días como trending topic -el tema más comentado- en redes sociales” u “ocho páginas en un periódico”. Vera trató de zanjar la cuestión abundando en que “independientemente de todo este debate, lo que hay es una consulta” que determinará el futuro de los líderes.

La cúpula morada desoyó las críticas internas que rodean la polémica por la adquisición de la vivienda. La más contundente llegó de Podemos Andalucía. “El impacto que ha tenido este asunto no se midió bien, es reconocible por todos”, aseveraron, uniéndose de esa forma en la postura expresada días atrás por el alcalde de Cádiz, José María González, Kichi, quien defendió “vivir como la gente corriente para poder representarla”. De hecho, la corriente anticapitalista advirtió de que tiene serias dudas con respecto a la idoneidad de la consulta, hasta el punto de que el máximo representante de este sector, Miguel Urbán, tildara la consulta de “innecesaria”. “Nada” la justificaría y, de hecho, muchos piensan en una abstención como método menos lesivo ante la enésima crisis del partido.

“Ni los barones territoriales y municipales” decidirán el futuro sino las bases, se defendió un Iglesias que salió al paso de las críticas a última hora de ayer e instó a los líderes autonómicos a imitar su ejemplo. “Espero que los compañeros que nos han criticado, si ven su credibilidad puesta en cuestión, tengan la misma actitud que nosotros y pongan sus responsabilidades en manos de los inscritos”, citó. El cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, echó más leña al fuego al señalar que los anticapitalistas “no son revolucionarios, son revoltosos y se equivocan a la hora de hacer análisis”.

Secciones