Absuelto el acusado de asfixiar a su novia en un piso de San Adrián

El jurado considera que no hay pruebas suficientes para atribuir la autoría de la muerte a Xabier Z.

Miércoles, 23 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Xabier Z., el hombre acusado de asfixiar a su novia en un piso de San Adrián el 23 de julio de 2016, fue declarado ayer no culpable por el jurado popular que le ha juzgado en la Audiencia de Bizkaia. La magistrada que presidió la sala procedió a dictar in voce una sentencia absolutoria tras escuchar la decisión del jurado, paso previo a la redacción definitiva, que se hará pública en próximas fechas. El acusado se enfrentaba a un pena de entre 20 y 25 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía y las agravantes de género y parentesco, según las peticiones hechas por la Fiscalía, acusaciones particular, popular y Abogacía del Estado. Su defensa pedía la absolución, como así ha sido.

Las cinco mujeres y los cuatro hombres que han formado el jurado popular decidieron en este caso por unanimidad que el acusado “no es culpable del hecho de matar”. El jurado considera probado que la causa de la muerte fue “asfixia por sofocación por oclusión intrínseca de las vías respiratorias llevada a cabo por otra persona” y que la mujer se encontraba en el momento de su fallecimiento en estado de semiinconsciencia o sedación a consecuencia de la ingesta de psicofármacos, metadona y otras sustancias, todo ello en un contexto de patología hepática.

Sin embargo, valora que “no se han encontrado pruebas que acrediten que el posible autor de los hechos se aprovechara o valiera de esta situación de semi-inconsciencia de la víctima”, y mantiene que “con las pruebas presentadas en este juzgado”, no pueden “atribuir la autoría al acusado”. El jurado también considera que las pruebas practicadas por los peritos forenses y agentes de la sección científica de la Ertzaintza, “no se han encontrado restos de ADN del acusado ni en la cara de la víctima, ni en el escenario”, y “solo se observan restos sanguíneos correspondientes a la víctima”.

El acusado, que se encontraba en libertad provisional, aprovechó el último día del juicio para pedir al jurado que “pensaran bien” su decisión porque se “jugaba la vida”. Como la decisión no es firme, las acusaciones tienen derecho a recurrir. - J. Basurto