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David Beorlegi, narrador del ayer en femenino

David Beorlegi posa en uno de los bancos que hay en la facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad del País Vasco. (M. Hernández)

David Beorlegi completa una investigación sobre las asociaciones de mujeres en Getxo Lleva diez años en Loiu y es licenciado en Historia con doctorado en la época contemporánea

Marta Hernández - Miércoles, 23 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Getxo - David Beorlegi ha reescrito una parte de la historia de Getxo de los últimos cuarenta años. Ha retrocedido en el tiempo para traer al presente el papel desempeñado por las asociaciones femeninas de la localidad. “Muchas veces, parece que la vida de los pueblos ha transcurrido sin mujeres. Los archivos dicen eso, al menos. Porque ves reflejados partidos de fútbol, fiestas... Pero de mujeres nada”, asegura el autor de esta investigación de cromosoma XX, plasmada en el libro Entre todas.

Así, David ha hecho visible lo invisible. Ha contado lo que no estaba contado. Ha plantado cara a lo que los tiempos pretéritos dieron la espalda. Todo ello se enmarca dentro de una beca, dotada con 10.000 euros, que parte del Ayuntamiento, con el objetivo de recuperar y dar a conocer la historia de las mujeres getxotarras y su contribución a la vida cultural, social, económica y/o política. “Yo soy historiador y el tema de la aportación de las mujeres es algo que me interesa y en lo que he trabajado. También me interesa la historia reciente, por ejemplo, mi tesis fue sobre la Transición, es un periodo que conozco, aunque la cronología de este trabajo es más larga porque empieza en el 75 y llega hasta hoy en día. La propuesta que hice la aportación a la historia local centrándome en los grupos de mujeres. Sobre todo, me basé en entrevistas, porque ese es uno de los problemas al hablar de las mujeres en la historia: que no hay documentación”, incide este navarro que reside desde hace diez años en Loiu. De esta manera, su análisis sigue un orden cronológico, para reconstruir el nacimiento y la evolución del asociacionismo femenino y el surgimiento del movimiento feminista. “En los setenta, son unas experiencias muy pioneras. Aunque habían existido grupos antes, pero el franquismo había acabado con esa memoria y la gente partía de cero. Luego aparece el feminismo y entra con fuerza en la Transición”, repasa David. Los colectivos que aparecen en su investigación son Roda, Comisiones de Mujeres de Romo y Algorta, Etxekoandren Txokoa, Lagun Artean, Andrak, Etxekin, Gizatiar, Eskuz esku, Sastraka Antisexista, Algortako Emakume Asanblada, Itzulbatzetako Emakumeen Asanblada, Bilgune Feminista, Enclave de Ciudadanas de Getxo y Haziak. “Es un trabajo divulgativo, he tratado que sea accesible para la gente, no algo erudito. No he querido describir la historia de esos grupos, sino hacer un aporte y que quizás otros puedan continuar. Igual he abierto una puertita para que otros puedan entrar y escribir sus propias historias”, comenta David. Entre los detalles que ha descubierto con este estudio, este vizcaino de adopción se sorprendió con “la enorme pluralidad de voces, inquietudes, expectativas...”. Así, David ha estado encantado de mirar por el retrovisor de este camino. “Me ha llevado casi un año, pero es algo que he hecho a gusto, porque es mi trabajo y me gusta, lo he vivido como un verdadero privilegio”, destaca este licenciado en Historia, con un máster también en este área, y que además es doctor en Historia Contemporánea.

Vocación En estos momentos, le toca sacarse “las castañas del fuego”, como él mismo describe. “El de la universidad es un ambiente muy competitivo porque hay pocos espacios y cada vez hay más titulados.... Es pura aritmética”, considera. Así que en la actualidad, este apasionado del pasado sigue distintos cauces: “Doy seminarios, ahora tengo un taller de historia oral... Estoy activo y también como investigador, porque mi carrera es bastante híbrida e incluso cojea más de la parte de la investigación”, explica David.

Por lo tanto, mirando hacia atrás de diferentes maneras y cuando puede, este historiador disfruta de su vocación. “He estudiado lo que me ha gustado y si puedo trabajar de eso es un privilegio, tampoco es que quiera millonadas para vivir, soy más feliz haciendo lo que me gusta con menos dinero que al revés. Yo disfruto con mi trabajo”, señala este narrador del ayer.

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