La subida salarial trunca la renovación del metal vizcaino

La patronal FVEM ofrece un alza del 2%, mientras los sindicatos piden al menos un 5% y amenazan con iniciar movilizaciones

Miércoles, 23 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - La sexta reunión de la mesa negociadora del convenio del metal de Bizkaia volvió a cerrarse sin avances, lo que llevó a algunos sindicatos a apostar directamente por la movilización. Esto deja prácticamente rota la negociación, que en todo caso tiene programada una cita para el próximo lunes.

La reapertura de la mesa de negociación del convenio del metal, el más importante de Bizkaia con casi 50.000 trabajadores, fue interpretada como un pequeño síntoma de que la negociación colectiva vasca podría vivir una cierta reactivación. Sin embargo, las seis reuniones celebradas hasta ahora dejan en evidencia las enormes diferencias que aún separan a la patronal, en este caso la Federación Vizcaina de Empresas del Metal (FVEM), y a los sindicatos.

La patronal del metal dio a conocer que está dispuesta a conceder en el convenio un incremento salarial del 2%, una subida demasiado corta para los sindicatos, que denunciaron que esa cifra no conlleva la recuperación del poder adquisitivo perdido en la crisis.

La FVEM lamentó que, hasta el momento, ELA, LAB, CC.OO. y UGT no hayan realizado “ninguna oferta conjunta que facilite el avance en las reuniones” y que, por separado, solicitan incrementos salariales de entre el 4,9% y el 8,5% para los años posteriores a 2011.

Ante la nueva oferta salarial de la patronal del metal, CC.OO. de Euskadi apuesta por un incremento de las movilizaciones y, en la misma línea, LAB advirtió de que “si la patronal continúa con la misma estrategia de bloqueo, hay que dar nuevos pasos”.

concentraciones Ayer, CC.OO. y UGT realizaron concentraciones en todo el Estado para reclamar subidas salariales a la CEOE e indicaron que “no aceptarán cualquier acuerdo ni un portazo”, es decir, que “no habrá un desacuerdo pacífico” como el año pasado, sino que crecerá la conflictividad en las empresas. - DEIA