El chalé en las afueras

Javier L. Uriarte Bilbao - Viernes, 25 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

No soy yo quien tenga nada que decir sobre lo que haga o no haga cada cual con su dinero. Parece ser que el señor Iglesias, junto con su compañera, se ha hipotecado por treinta largos años en la adquisición del polémico chalé. A mí, personalmente, lo que me preocupa no es lo que alguien decida hacer con lo suyo sino lo que malgastan algunos con lo de todos. Se habla y vuelve hablar, sobre todo en algunos medios, de la incoherencia de esta pareja según sus predicamentos anteriores. Particularmente, me daría hasta miedo, por mucho que ganara, apoquinar 360 meses a un banco siempre ganador. Entiendo las críticas, que no les van a faltar, por la inconsecuencia de sus discursos pero hay algo que me llama mucho la atención: si esto lo hubiera hecho alguien del PP (corruptos aparte) a nadie le hubiera extrañado. Si lo hubiera hecho alguien de Ciudadanos, creo que tampoco. En este país, el que nace pobre debe morir pobre. A lo sumo, sobrevivir y cada diez o quince años poder permitirse ir de vacaciones unos días. Vacaciones o algo extra son para otros, aunque uno se esfuerce laboralmente en poder obtenerlos. Eso es label de la derecha de siempre. Dice esta pareja que no aguanta más: paparazzis, periodistas, informadores… a los que no pueden quitarlos de encima. Cohartan su intimidad y la cosa podría seguir igual cuando, pronto, tengan familia. ¡Hombre..! No es que sirva de excusa. Es lo que tiene la política, lo que tiene ser congresistas mediáticos. Supongo que a muchos otros les ocurrirá lo mismo. No quiero demonizar a nadie pero para que otros puedan hacer algo igual debieran ser abonados salarios más altos, salarios más dignos, más estabilidad contractual y minoración en la tasa de paro. Si así fuera, señor Iglesias, lo único que podrían oír sería: “En qué lío os habéis metido”, “Allá vosotros…”. Decidan ustedes dos si procede o no procede algún otro comentario que hacer o basta con lo ya descrito.