Jai Alai

De brocha gorda

Por Iñaki González - Viernes, 25 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

PARECE que la democracia se les queda corta a algunos. Su libertad de expresión y sus garantías. A mí, una pintada no me disgusta per se. Se envuelve de épica por el arrojo que su autor se atribuye pero no es lo mismo pintar contra Franco en 1960 que contra el PNV ayer. Hoy sabes que no te van a moler a palos y eso le quita heroísmo al que intenta dar la sensación de que faltan otros medios de expresión cuando lo que sobran son vías para insultar. Así que pintar un batzoki o una Euskal Etxea en Madrid o en Sopela es una guarrada. Lo haga un revolucionario o un falangista. ¡Que pongan un tuit!