Rojo sobre blanco

El lateral más caro

Por José Luis Artetxe - Sábado, 26 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

cON Ander Capa en nómina, el Athletic vuelve a la situación previa al último mercado de invierno, cuando disponía de tres bazas para la posición de lateral derecho. La marcha de Eneko Bóveda al Deportivo dejó a Óscar de Marcos e Iñigo Lekue peleando por la demarcación y en adelante ambos deberán competir con el recién llegado. Lo curioso del caso sería que ninguno de los tres comenzó su andadura como lateral. No son laterales específicos, sencillamente se han amoldado a desempeñar esa función defensiva por necesidades técnicas siendo en sus orígenes futbolistas de corte ofensivo. Dos de ellos, De Marcos y Capa, experimentaron el cambio militando en la máxima categoría, el primero para recoger el testigo de Andoni Iraola y el segundo, en el Eibar a raíz del regreso de Bóveda al Athletic.

Ese denominador común se traduce en que son jugadores más valorados por sus cualidades ofensivas. El “recorrido”, por emplear el término que ayer eligió el propio Capa, o sea el modo de proyectarse en ataque asoma como la característica que les distingue por encima del rigor en la contención. No son marcadores, carecen del instinto destructivo que adorna al defensa genuino. Pese a que hayan asimilado parcialmente los conceptos necesarios para cerrar su zona, que sería la primera función a exigir a todo lateral, es en esa faceta concreta donde suelen asomar sus mayores limitaciones.

Al hecho de que sean futbolistas de corte similar, más dotados para el despliegue que para el repliegue, se añade otro factor asimismo llamativo: cuál es el interés del club en disponer de tantos elementos para cubrir un solo puesto y que, por lo apuntado, sean encima intercambiables.

En el fútbol actual los laterales han ganado protagonismo en terreno rival, quizá debido al ocaso de la figura clásica del extremo. Ya no basta con que sean perros de presa, en parte precisamente por esa ausencia de delanteros que habitan pegados a las líneas de cal. Ahora se pide al lateral que se suba constantemente aprovechando el espacio vacante de la banda en tres cuartos de campo.

Por tanto, el perfil de De Marcos, Lekue y Capa encaja en la concepción moderna del juego. Lo que les toca a partir de la pretemporada es pegarse entre sí para aspirar a la titularidad más cara del equipo. En este Athletic hay pocos puestos que concentren tres candidatos tan definidos. Claro que tampoco sería extraño que el nuevo entrenador decida que alguno de ellos pueda aportar ubicado en una zona distinta.

Por ejemplo, De Marcos, modelo de polivalencia, podría hallar acomodo en la zona ancha, donde explotó a las órdenes de Bielsa, y conoce el costado opuesto, el izquierdo, al igual que Lekue. Aunque Capa asegure que prefiere ser lateral, también es susceptible de ser utilizado más arriba. Para zanjar elucubraciones es preciso esperar a que empiecen los entrenamientos y el entrenador juzgue qué soluciones convienen al conjunto.

Capa se ha ganado el billete de vuelta a Lezama gracias a su crecimiento en Ipurua. Viene con un bagaje de tres campañas en Primera y a una edad adecuada para ser útil. Y sobre todo, le avala el estímulo que para él significa vestir de rojiblanco. En su día fue tentado por el Barcelona y prefirió aguardar la llamada de su Athletic. De ilusión no se vive, pero tener las ideas tan claras no deja de ser un buen punto de partida.

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