durangaldea

Artista tras la vida laboral

Juanito Agirre posa junto a sus trabajos que podrán verse en el establecimiento durangarra Napozt hasta finales de junio. Foto: K. Doyle

Juanito Agirre descubrió la magia de la pintura después de jubilarse por problemas de salud El iurretarra presenta su primera exposición individual con una quincena de cuadros en acrílico

Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

K. Doyle

Durango - Fue a raíz de su jubilación hace doce años y tras una vida laboral de mucho viajar como agente técnico comercial cuando el iurretarra Juanito Agirre Barruetabeña encontró su gran pasión: la pintura. Como muestra de ello, a sus 69 años acaba de presentar su primera exposición individual en el bar Napozt de Durango. “Tuve que jubilarme porque me operaron de las arterias coronarias y fueron mis hijos, Aitziber y Joseba Andoni, los que me regalaron un caballete y pinturas para entretenerme en mi tiempo libre”, explica agradecido el artista.

Reconociendo entre risas que “en Durango me conocen más por mi faceta de concejal que por mis dotes de artista”, Agirre siempre mostró interés por el mundo del arte. Esa atracción por esta disciplina le viene desde joven ya que formó parte de la primera promoción de Maestría Industrial en Maristak y, debido a ello, trabajó ocho años de proyectista lo que le permitió dominar la perspectiva y adquirir las cualidades necesarias para pintar.

Buscando un hobby que le mantuviera ocupado tras una jubilación obligada, Agirre decidió apuntarse a la academia Kurutziaga de Durango para “aprender a pintar desde cero”. La inquietud por el arte, las ganas de conocer más sobre este mundo y exponer sus trabajos llevó a un grupo de aficionados a fundar el pasado año la Asociación de Creaciones Artísticas Kurutziaga. En la actualidad, 35 personas forman parte de la entidad con el objetivo de disfrutar de la pintura, aerografía, maquetas y modelismo. Con edades comprendidas entre los 17 y 69 años, algunos de ellos licenciados en Bellas Artes, “nos juntamos para charlar, cambiar impresiones y estar al día del mundo del arte”, puntualiza Agirre, quien ensalza la figura de Juan Antonio Azurmendi en el nacimiento y funcionamiento de la asociación.

Dar forma a sus creaciones requiere de un tiempo y, por eso, Juanito acude tres días a la semana a la academia durangarra. Lo hace por la mañana, dos horas cada jornaada y “soy uno de los puntuales y de los que faltan muy poco a la hora de practicar”, reconoce este hombre que también fue uno de los fundadores de Kriskitin Dantza Taldea y ha participado de manera muy activa en la vida cultural de la villa.

En lo que a la exposición se refiere, está compuesta por una quincena de cuadros impresionistas modernos pintados en acrílico. En este sentido, “la mayoría son musicales con dos iconos emblemáticos de Bizkaia que están siempre dentro de mi corazón como son el Puente Colgante y San Mamés”. Además, la pasión por los colores rojiblancos le ha llevado a ser socio del Athletic, aunque “este año mejor no hablamos, estuve en el último partido viéndoles y no pude aguantar hasta el final”.

El impresionismo y artistas como Van Gogh Monet o Renoir, entre otros, son los que más atraen a Juanito, que dedica una media de quince horas para realizar cada uno de sus cuadros acrílicos. Fue hace tres años cuando dejó el óleo para dedicarse a esta técnica “porque me entusiasmaba el reconocido artista de Bergara Jesús María Lazkano”, precisa.

Todos sus trabajos los firma como AGIBA, “son las primeras letras de mi primer y segundo apellido en honor a mis padres”, apunta con cariño, y la exposición podrá verse hasta finales de junio en el establecimiento durangarra. “Gracias a locales como este podemos exponer nuestros trabajos y para nosotros es una salvación”, agradece el iurretarra.

Secciones