Enkarterri

“Mi mejor victoria es el cariño de la afición”

Marino Lejarreta revive sus años en el pelotón aplaudido en la marcha Retrobike de Balmaseda

Un reportaje de Elixane Castresana - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

CON el cuadro de esta bicicleta gané la cronoescalada de la Vuelta a España de 1983 y el maillot también es original”, rememoró ayer en Balmaseda. Marcó mejor tiempo que el gran favorito, Bernard Hinault, una de las leyendas del ciclismo que ha pasado a la historia al subirse cinco veces a lo más alto del pódium del Tour de Francia. Aquel triunfo en Panticosa se convirtió en uno de los principales hitos del palmarés de Marino Lejarreta que, sin embargo, aseguró convencido que “ninguna victoria supera al cariño de la afición”. Afecto que le siguen profesando, como se demostró en la Retrobike, cuyos noventa participantes recorrieron Enkarterri con vestuario y bicis salidos del ciclismo en blanco y negro. Al llegar a la meta todos querían hacerse una foto con el homenajeado.

Fue su hermano Ismael -también iba a recibir un reconocimiento, pero no pudo acudir a la villa- quien le descubrió esta marcha. El camino de 75 kilómetros por los municipios de Balmaseda, Zalla, Güeñes, Galdames, Sopuerta, Muskiz y Artzentales por vías secundarias, tramos de bidegorri y la vía verde de los Montes de Hierro le pareció “precioso”. Conocía Enkarterri de las veces en las que la Vuelta al País Vasco atravesó la comarca y también se ha acercado al margen del pelotón. “Me encanta el Kolitza. No estamos tan lejos de Durangaldea”, apuntó. Hablando de la competición, Lejarreta ensalzó la “impresionante” gesta de Chris Froome en el Giro de Italia que copó las conversaciones de los inscritos en la Retrobike en una etapa de montaña “de las que crean afición”.

Ayer se lo tomaron con más calma. En vez de dar a elegir entre dos trazados, “hemos optado por diseñar un solo recorrido”, indicó Kepa Merino. Miembro de la organización de la Sociedad Ciclista Balmasedana, es el padre de los ciclistas de Balmaseda Eider e Igor Merino, premiados en la última edición de los Hemendik sariak. “Hemos tenido suerte en cuanto al tiempo. Ha caído algo en Galdames, pero pensábamos que sería todavía peor”, celebró en referencia a las tormentas que han descargado en las últimas jornadas. Y es que la lluvia respetó el paseo sobre dos ruedas y el poteo por el casco histórico de Balmaseda que disfrutaron “con una mención especial al bar Naru y la taberna Los Gemelos, que han colaborado con nosotros”.

Tras el hamaiketako el pelotón que es casi una familia se reunió para una comida en el colegio Mendia. Volvían al garaje joyas como la Bianchi “fabricada en 1913” que Txema Santisteban adquirió en Italia y que ayer fue la más antigua de las bicicletas que tomaron la salida.