Irlanda da un ‘sí’ rotundo a liberalizar la ley del aborto con un 66,4% de votos

La prohibición del aborto en Irlanda es uno de los sistemas más restricctivos del mundo debido a sus profundas raíces católicas, lo que ha movilizado a millones de mujeres. (Foto: Afp)
La ‘revolución silenciosa’ se gana sus derechos reproductivos. (Foto: Efe)

El condado de Donegal fue el único en el que se impuso el ‘No’ en un referendum con una participación récord del 64,5%

Rita Álvarez - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Londres - Tras un lento recuento, finalmente se hizo oficial que los irlandeses derogaban la cláusula constitucional que impedía hasta ahora el aborto. La campaña a favor del “Sí” consiguió el 66,4% de los votos, mientras que el “No” se llevó el 33,6% en el histórico referéndum del viernes.

Los resultados finales se confirmaron pasadas las siete de la tarde (hora local) tras el recuento de los últimos tres distritos electorales: Cork East, Sligo-Leitrim y Donegal. Precisamente este último fue el único en respaldar el “no” al cambio de la reforma del aborto, con un 51,87%de los votos. Con este histórico resultado, Irlanda dirá adiós a uno de los sistemas más restrictivos del mundo, con penas de hasta 14 años de prisión para las mujeres que optaban por un aborto considerado ilegal.

País con profundas raíces católicas, Irlanda continúa así las reformas sociales de las últimas décadas, que incluyeron la aprobación del matrimonio homosexual.

Leo Varadkar, primer ministro de Irlanda, elogió la “revolución silenciosa” de su país, cuando los primeros resultados apuntaban a un voto “rotundo” para revocar la prohibición del aborto y cuando las encuestas a pie de urna apuntaban a que alrededor del 69% votaría por derogar la parte de la constitución que prohíbe los abortos.“La gente ha hablado. Han dicho que necesitamos una constitución moderna para un país moderno”, defendió Varadkar, que pasa así con éxito una prueba de fuego. La papeleta no mencionaba el aborto, sino que pregunta si aprueba la propuesta de enmienda a la Constitución contenida en el proyecto de ley.

Horas después de la publicación de la encuesta a pie de urna, una de las principales campañas contra el aborto reconoció que habían perdido la votación. La campaña Save The 8thdescribió el resultado como una “tragedia de proporciones históricas”.

“El niño que iba a nacer ya no tiene el derecho a la vida reconocido por el Estado irlandés”, dijo el portavoz John McGuirk. Sin embargo, defendió que ningún activista a favor del ‘No’ continuaría protestando, ni ahora ni cuando se abran clínicas de aborto en Irlanda.

A partir de ahora, el Dáil, o parlamento irlandés, legislará un cambio que verá la introducción de un régimen mucho más liberal, con una nueva ley de aborto promulgada para fines de este año. Actualmente, el aborto solo se permite en Irlanda cuando la vida de una mujer está en riesgo, pero no en casos de violación, incesto o anomalías fetales fatales. El ministro de salud irlandés, Simon Harris, explicó ayer que solicitará al gabinete la aprobación para convertir el proyecto de ley en un texto legislativo formal.

Por su parte, Micheál Martin, el líder del principal partido opositor irlandés, el Fianna Fáil, describió el resultado de la votación como el “amanecer de una nueva era”. Martin agregó que la gente había tomado la decisión correcta y que significaría una mejor atención para las mujeres en los hospitales irlandeses.

Por su parte, la presidenta del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, cuyo partido hizo campaña a favor de un voto afirmativo, explicó cómo, sin duda, las mujeres irlandesas han hecho lo correcto para esta generación y muchas por venir”. Desde la organización Amnistía Internacional elogiaron el resultado como una “victoria trascendental para los derechos de las mujeres” que marca el comienzo de una nueva Irlanda.

Repercusión en el Norte La votación también tendrá repercusiones para las mujeres al norte de la frontera, ya que Irlanda del Norte tiene las leyes de aborto más estrictas del Reino Unido. De hecho, los casos de violación, incesto y anormalidad fetal fatal no se consideran motivos para una terminación legal.

El gerente de campañas de Amnistía Internacional para Irlanda del Norte, Grainne Teggart, pidió una reforma del aborto en toda la isla. “Es hipócrita, degradante e insultante para las mujeres de Irlanda del Norte que nos veamos obligadas a viajar para servicios de atención de salud vitales, pero no podemos acceder a ellas en el hogar”, dijo.

Para Teggart, no se pueden quedar “atrás en un rincón del Reino Unido y en la isla de Irlanda como ciudadanos de segunda clase” y pidió una reforma del aborto en toda la isla.

El padre de Savita Halappanavar, la dentista de 31 años que murió de sepsis en 2012 después de haberle sido negado el derecho al aborto, reconocía ayer su alegría por el resultado del referéndum, tras ocho semanas de dura campaña. “Vemos que hay justicia para Savita y que lo que le sucedió no le pasará a ninguna otra familia ahora”, dijo a la prensa, añadiendo que no tenía palabras para expresar mi gratitud al pueblo de Irlanda en este momento histórico.

Cada año alrededor de 3.500 mujeres viajan al extranjero, principalmente al Reino Unido, para interrumpir sus embarazos, y se estima que otras 2.000 mujeres compran por Internet píldoras para interrumpir los embarazos no deseados, administrándoselas sin ningún tipo de supervisión médica.

Un gran número de irlandeses que viven en el extranjero regresó a Irlanda para votar en el referéndum del viernes. La campaña fue contada en redes sociales bajo el hashtag #HomeToVote. Ese fue el caso de Charlie Gallagher, una joven de 27 años irlandesa que actualmente reside en Londres y que no dudó en volver para votar: “era demasiado importante, así que decidí volver a casa”.

En el caso de Tess McCann, una estudiante en Edimburgo, viajó a su casa el jueves para votar con su hermana. “Fue algo que nosotras dos queríamos compartir”, explicó Tess. “No hemos tenido muchas oportunidades de votación desde que las dos teníamos 18 años. También Michael Barton, estudiante en la Universidad de Cambridge, viajó a Irlanda para votar a favor del “Sí”. “Tengo muchos amigos que han hecho una campaña increíble durante meses e incluso años. Es lo menos que podía hacer para apoyarles”.

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