Repensando la democracia

Los miembros de Demokrazia Bai! Díez Usabiaga, Caballero y Arranz durante la conversación en la redacción de DEIA. Foto: Oskar Martínez

La plataforma Demokrazia Bai! agrupa a un extenso número de personalidades vascas de diferentes sensibilidades para lanzar una voz de alarma ante la situación política en el Estado que califican de “urgencia democrática”

Un reportaje de Humberto Unzueta - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Aprecian cierta pasividad colectiva de la sociedad vasca ante la involución democrática que azota al conjunto del Estado español y que puede terminar haciendo mella en el devenir de Euskadi. Para combatir esa desidia y activarla y encauzarla decidieron pasar a la acción y agruparse en torno a una plataforma, Demokrazia Bai! impulsada por casi un centenar de personalidades plurales en sensibilidad y en currículum, entre las que destacan los exlehendakaris Carlos Garaikoetxea y Juan José Ibarretxe, el senador de Podemos Josetxo Arrieta, el sindicalista Jesús Uzkudun, el exrector de la UPV/EHU Iñaki Goirizelaia, o los miembros de la izquierda aber-tzale José Luis Elkoro y Tasio Erkizia.

DEIA ha reunido a Daniel Arranz (exconcejal del PSE en Ortuella y exgobernador civil de Bizkaia), Rafa Díez Usabiaga (exsecretario general de LAB y militante histórico de la izquierda abertzale encarcelado en su día por el sumario 18/98) y Francisco Javier Caballero (catedrático y profesor de Filosofía del Derecho por la UPV/EHU) para conocer las interioridades de la plataforma.

¿Por qué y para qué nace la plataforma Demokrazia Bai?

-Rafa Díez Usabiaga: Este grupo de personas que empezamos a reunirnos de manera informal y a nivel personal llegamos a la conclusión de que era importante hacer un diagnóstico de la situación que se está viviendo en el Estado ante el riesgo de que pueda afectar a la evolución de Euskal Herria. Por un lado, hay una preocupación por una involución antidemocrática que está sacudiendo el Estado y que condiciona la realidad política vasca. Y por otro, da la sensación de que, habiendo un cuerpo social organizado, no hay un horizonte colectivo a la hora de preguntarnos lo que quiere Euskal Herria.

¿Acaso las instituciones y los partidos políticos no tienen claro ese horizonte colectivo?

-Kiko Caballero: Los partidos políticos funcionan con su lógica particular, pero esta plataforma trasciende la forma de actuar de los partidos, trata de hacer que la sociedad civil se visibilice. Observamos una especie de confusión social en la medida en que muchas prácticas se presentan como democráticas pero, realmente, se puede dudar de ellas.

Apuntan a una confusión social y cierta inacción de la sociedad. Sin embargo, la calle está ahora más movilizada que nunca con el movimiento pensionista y el feminista.

-Daniel Arranz: Es cierto, pero hay que preguntarse por qué aparecen esos movimientos. La naturaleza ocupa siempre el espacio que queda libre. Quien tenía que reivindicar esos movimientos, esto es, los partidos políticos o los sindicatos, no lo hace. Ahora han empezado a hacerlo, después de ver las movilizaciones de los pensionistas.

En el nombre de la plataforma se reafirman en la democracia. ¿Acaso creen que se está vaciando su contenido?

-Rafa Díez Usabiaga: Hace unos años había debates sobre federalismo o el Estado plurinacional. Desde aquella agenda ha habido un grado de involución tremendo debido a la cuestión catalana. Es momento de plantear iniciativa e ilusión colectiva con unas propuestas en torno a nuestro carácter nacional, derecho a decidir, un nivel de poder, un grado de bilateralidad, un blindaje del autogobierno… Es ahí donde entra Demokrazia Bai!, queremos que la sociedad civil dé un paso adelante, en un despertar colectivo ante la amenaza en ciernes.

¿Hay un adormecimiento de la sociedad vasca en el tema del autogobierno?

-Kiko Caballero: Estamos viviendo momentos muy preocupantes, porque el derecho se está torciendo y convirtiendo en algo que no es derecho. El ejemplo más claro es Catalunya. Hay unas personas que están en la cárcel, que pueden ser elegidas por la población pero no pueden ser designadas para ejercer el cargo.

¿Se puede declarar la independencia con una mayoría solo de un 48%, aunque el independentismo tenga mayoría en el Parlament catalán?

-Daniel Arranz: Si fuera a la inversa, ¿estaríamos en esta disyuntiva? Es evidente que no. La pregunta es por qué se tiene derecho a poder ser votado y no a ser elegido como consejero. Es evidente que la legalidad chirría pero ya les ha dado coartada para que otros partidos se envuelvan en la bandera de España para fortalecer sus propias siglas sin importarles que ahondan en una involución democrática.

-Kiko Caballero: Dejémonos de mayorías o minorías, el Parlament representa la voluntad popular. A partir de ahí el resto de los partidos tienen que tratar de lograr esa mayoría parlamentaria en las siguientes elecciones autonómicas.

-Rafa Díez Usabiaga: Tras fracasar en las elecciones del 21 de diciembre, Rajoy dejó el asunto en manos de la Guardia Civil y la judicatura. Esto ha supuesto el destrozo del Estado de Derecho ante la mirada incrédula de mucha gente y de Europa. La involución en grupos económicos y mediáticos nos lleva a un escenario con muchos peligros.

¿Es válida para Euskadi la vía de la desobediencia y la unitaleralidad o es mejor buscar un estatus con un acuerdo en el Parlamento Vasco?

-Rafa Díez Usabiaga: La unilateralidad surge en tanto que no hay una bilateralidad real. Sería ridículo abordar una vía unilateral si hay una posibilidad de generar una bilateralidad efectiva que respete la voluntad de la sociedad. Pero desgraciadamente no hay voluntad de escucha por el otro lado, lo que en Euskadi se traduce en actuaciones del TC, leyes orgánicas recentralizadoras…

-Kiko Caballero: Las dos fórmulas son compatibles y son democráticas, pero el lugar en el que se pretende materializar la democracia es diferente. La vía catalana es perfectamente democrática. En el País Vasco la iniciativa está en el Parlamento y lo que allí digan las mayorías será la manifestación democrática de este pueblo.

-Daniel Arranz: La experiencia catalana ha dejado heridas y desde el punto de vista político hay que trabajar con mucha sutileza. A la ciudadanía no se le está diciendo lo que hay en juego. En Euskadi para el ciudadano de a pie la referencia es Catalunya y esto retrae a mucha gente. No hay más que recordar el Plan Ibarretxe, que pese a tener la mayoría del Parlamento Vasco, fue tumbado en Madrid.

¿Es un derecho a veto con encaje constitucional?

-Daniel Arranz. Hay que evitar eso porque hay que hacerse merecedor y cargarse de argumentos suficientes como para llevarlo a Madrid y decir hasta aquí hemos llegado. Alguien tiene que hablar directamente con Madrid y hacerles ver que la bilateralidad no va a ser explosiva, que va a ser de concordia, de llegar a acuerdos, para poder vivir aquí con total tranquilidad. Es necesaria habilidad política para imponer una visión política que ahora no existe en Madrid.

-Rafa Díez Usabiaga: En cuatro o seis años nadie duda de que habrá una mayoría de derechas con una posición involucionista en el modelo autonómico. En ese planteamiento están integrando al PSOE. La sociedad vasca está muy preparada y tiene muchos recursos pero están deslavazados, jugando a corto, a lo electoral, sin pensar en cómo vertebrarse para evitar, por ejemplo, que pase como con el Plan Ibarretxe, que fue rechazado en Madrid y luego no hubo capacidad de enfrentar esa situación levantando un espacio social beligerante.

-Kiko Caballero: Nos están colando un modelo de Estado neoliberal y todo esto interfiere con el concepto de Euskal Herria. Europa apostó claramente desde el principio por la ideología neoliberal. Esto supone un retroceso democrático. En el País Vasco, como cultura particular, tenemos que ver hasta qué punto nos afecta.

-Daniel Arranz: Eso no lo están detectando los representantes de Euskadi, que no están cogiendo el toro por los cuernos.

¿Hubiera podido darse una plataforma como esta con ETA matando?

-Rafa Díez Usabiaga: Hubiera sido imposible que pudiéramos juntarnos en torno a una plataforma personas con adscripciones políticas tan diferentes. La desaparición de ETA crea factores positivos para que las zanjas ideológicas se eliminen y se puedan generar fórmulas de consenso.

-Kiko Caballero: Seguramente no se hubiera podido dar esta iniciativa. De todos modos, en la sociedad siempre existen conflictos, problemas, reclamaciones... La línea roja que no se puede traspasar es la violencia.

-Daniel Arranz: Hubiera sido muy difícil juntarnos con ETA matando, quizás no en mi caso, pero sí en otros. Yo he tenido comidas y reuniones distendidas antes del fin de ETA con personas vinculadas a ese mundo.

El fin de ETA deja algunas derivadas por cerrar: víctimas, presos y relato. ¿Cómo afectan a la convivencia?

-Rafa Díez Usabiaga: No queremos intervenir en este tema, pero nos gustaría que una vez desaparecida ETA este país caminase más rápidamente a un escenario de superación de las consecuencias del conflicto, tanto en el reconocimiento de todas las víctimas, como en el de los presos, en la reconciliación… Intentar homogeneizar relatos sobre lo pasado va a ser complicado, tiene que haber relatos diferentes, con unas bases comunes.

-Kiko Caballero: Ha habido una falta de previsión de los partidos. En este mundo no ha habido ni lucha, ni guerra, ni confrontación que no ha acabado. Todas las que se han iniciado han finalizado. Se debía haber previsto que la actividad de ETA iba a terminar, pero no se ha previsto.

-Daniel Arranz: Este es un buen momento para dejar pelos en la gatera. Ahora que ETA ha dejado de matar hablamos menos que antes. Tendrán que pasar todos los de ETA y los que están en Bildu tendrán que flagelarse y aun con todo se les pedirá más. Dejémoslo ya. Pedíamos que dejaran de matar y lo han hecho, ahora se tiene que hablar. Parece que cuando existía ETA vivíamos mejor. Es triste decirlo. Parece que algunos se han quedado sin discurso una vez que ETA se ha disuelto. Tenemos que hablar, por las víctimas. Ellas se lo merecen.

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