Korrika inspira iniciativas en favor de varias lenguas

Pau acoge el final de La Passem, primera carrera a favor del occitano

Korrika inspira iniciativas en favor de lenguas como el occitano, el bretón y el galés

Franck Dolosor. Baiona - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Este mediodía miles de personas se congregarán en la ciudad de Pau para correr los últimos kilómetros de la primera edición de La Passem, una carrera popular a favor de la promoción de la lengua occitana y de su variante local, el gascón.

La marcha pretende dar visibilidad y revitalizar la lengua de los trubadures o de D’Artagnan. El occitano es oficial en el valle de Aran, en Catalunya, y en algunos valles de Italia, pero también se habla en todo el sur de Francia, incluidos varios municipios del norte de Lapurdi y Nafarroa Behera, desde Angelu hasta Akamarre, pasando por Bastida y Baiona.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el declive de esta lengua, parecida al catalán, ha sido notable debido a las políticas impuestas desde París y a la ruptura de la transmisión familiar. Su presencia, no obstante, es evidente en la toponimia y los patronímicos, como por ejemplo Arzak, Ducassou o Riouspeyrous. Y su presencia también es notable en más de un centenar de calles y plazas de Baiona y Angelu, los archivos de Nafarroa o en la costa guipuzcoana, desde Hondarribia hasta Zumaia. Destaca, sobre todo, la abundancia de toponimia gascona en Donostia, en las denominaciones de Morlans, Miramon, Urgull o Sagues.

Según una encuesta sociolingüística, en el departamento de Pirineos Atlánticos, que engloba Iparralde y el Béarn, un 12% de la población domina la lengua gascona y casi la mitad asegura entender este idioma, al que durante años se ha llamado patois.

Orgullo En Francia, la lengua gascona no goza todavía de ningún estatus legal, pero en los últimos años las instituciones públicas, ayuntamientos y gobierno regional de Aquitania o Pirineos Atlánticos, han comenzado a conceder ayudas para su promoción. De esta forma vieron la luz el Instituto Cultural Occitano In-Oc y la Oficina Pública de la lengua occitana. Sin embargo, la mayor parte de la promoción continúa en manos de los ciudadanos que en los últimos años han creado escuelas inmersivas, Las Calandretas, emisoras de radio y editoriales. Y, siguiendo el ejemplo de Korrika, por primera vez un grupo de occitanófilos han organizadoLa Passem, una marcha popular de 400 kilómetros entre el antiguo principado de Bidaxune y la capital bearnesa Pau. Su portavoz, Daniel Barneix, asegura que ha llegado la hora de recuperar el orgullo de ser locutores gascófonos. “Passem significa pasamos, y damos o transmitimos” indica el bearnés que se emocionó al participar en Korrika.

Para preparar este evento, los impulsores han contado con la colaboración de AEK, que lleva 40 años organizando Korrika. El viernes los euskaltzales se sumaron, de hecho, a la primera carrera en favor del occitano para participar en los primeros kilómetros.

Mertxe Mugica, de AEK, se congratuló de que el movimiento a favor del multilingüismo sea cada vez más fuerte y recordó que La Passem es la séptima carrera que se crea inspirada en Korrika. Iniciativas similares se han puesto en marcha en Bretaña, Gales, Catalunya y Alsacia, entre otros lugares.

Alumnos de la escuela pública y del instituto de Bidaxune, los únicos jóvenes que cursan sus estudios en gascón en Iparralde, se unieron al presidente de la Mancomunidad Vasca Jean René Etchegaray al portar el testigo durante los primeros metros de la carrera. Entre los invitados, también se encontraba el vicepresidente jeltzale de la Mancomunidad, Beñat Arrabit, encargado de política lingüística en la nueva institución.

Tras tomar la palabra en euskera, en el acto oficial de Herri Urrats hace unos días, en La Passem, Etchegaray no dudó en expresarse en gascón para recordar que su ejecutivo también apoya la lengua occitana. Al igual que el euskera, el gascón cuenta con un presupuesto propio y un técnico que trabaja para fomentar la lengua en todo el norte de Iparralde, en la denominada zona charnegu, donde se unen el francés, el euskera y el gascón, y en la que residen casi la mitad de los 300.000 habitantes de Euskadi norte. Según Etchegaray, la situación de las dos lenguas minoritarias es muy distinta pero el apoyo institucional permitirá ayudar a los gascófilos para realizar nuevos proyectos.

El rector de academia, que se desplazó hasta Bidaxune para inaugurar la escuela pública bilingüe de la localidad, subrayó que en Pirineos Atlánticos tres mil alumnos estudian la lengua occitana. Los organizadores de La Passem no descartan terminar algún día su circuito en Baiona, donde el gascón fue lengua oficial durante cuatro siglos, un estatus que nunca ha conseguido el euskera. En la actualidad, muchos detalles recuerdan este patrimonio propio de la capital labortana, entre ellos, las señales de tráfico trilingues, la bandera gascona que ondea en el Ayuntamiento junto a la bandera francesa, europea y la ikurriña, y la Academia Gascona que a sus 90 años de existencia continúa promocionando esta lengua romance.