fórmula 1

Las manos de Daniel Ricciardo

El australiano Daniel Ricciardo (Red Bull) logró este domingo la victoria en el Gran Premio de Mónaco (AFP)
El piloto Daniel Ricciardo. (EFE)

EL AUSTRALIANO VENCE EL GRAN PREMIO DE MÓNACO HACIENDO GALA DE UNA DESTREZA SOBERBIA AL CORRER 50 VUELTAS CON 160 CABALLOS MENOS DE POTENCIA Y CONTENER LAS ACOMETIDAS DE Vettel

Eduardo Oyarzabal - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - “Golpea y bendice, da y recibe, alimenta, presta juramento, edifica la mesura, lee para el ciego, habla para el mudo, se tiende hacia el amigo, se alza contra el adversario, y se convierte en martillo, tenaza, alfabeto”. El filósofo francés Paul Valéry (1871-1945) describió así el valor de las manos del hombre durante la introducción de un congreso sobre cirugía celebrado en París en 1935. Habló de la ponderancia de las manos para la humanidad, evocando debates entre Aristóteles y Anaxágoras en la antigua Grecia: ¿los seres humanos son racionales porque tienen manos o tienen manos porque son racionales?

El Gran Premio de Mónaco es el paradigma para valorar las manos de un piloto en la Fórmula 1. Es la máxima expresión de estas extremidades superiores. Daniel Ricciardo, sus gloriosas manos, golpearon a Vettel, bendijeron a Red Bull, dieron el triunfo y recibieron la gloria, alimentaron su honor, prestaron juramento de compromiso con el éxito, edificaron la mesura en la tempestad, leyeron para su ciega potencia, hablaron con sus mudos caballos, se tendieron hacia la amiga pole, se alzaron contra la parrilla y se convirtieron en martillo del crono, tenaza de las curvas, alfabeto para entonar la victoria.

Ricciardo, armado por unos 160 caballos menos que ofrecía su unidad de potencia respecto a las de sus rivales, pilotó 50 de las 78 vueltas amparado en su destreza y serenidad, transmitiendo toda su racionalidad a sus extremidades. El australiano fue escudado por su chasis y el trazo del genio de la lámpara Adrian Newey, y beneficiado, también es cierto, por el contexto, el circuito con mayor carga aerodinámica y menor velocidad media. Por todo ello, firmó la gloria en Montecarlo en un alarde de conducción;segundo triunfo de la temporada después de conquistar China.

Lideró la carrera de inicio a fin desde su condición de poleman. Permaneció durante gran parte de las 50 vueltas amenazado por el DRS de Sebastian Vettel, impotente porque sus neumáticos, como los de los bólidos Mercedes, sufrieron lo indecible por la configuración de unos monoplazas diseñados para circuitos rápidos. En la ratonera monegasca, Red Bull encuentra su dulce Olimpo.

En la vuelta 28, el chivato trasero del Red Bull de Ricciardo comenzó a parpadear;su electrónica fallaba perdiendo unos 160 caballos para empujar su cuadriga motorizada. “Mantén la concentración”, alentaba su garaje. A esas alturas, su ventaja sobre Vettel, segundo, era de apenas 2 segundos. Si en 2016 Red Bull, fruto de una pésima estrategia, le hizo perder la victoria en Mónaco, ayer parecía un fallo mecánico su condena. El infortunio se ceñía sobre Ricciardo. Le visitaba el Hades. “¿Qué puedo hacer para mejorar?”, imploraba el aussie. La solución ofrecida desde su box, estéril, era cambiar las configuraciones del coche. Ricciardo comprendía así que solamente su ser podía remediar el desastre;la mecánica le había abandonado.

Pero con temple y el talento que atesora expresado racionalmente por sus manos, contuvo las acometidas de Vettel esas 50 vueltas. Alzó un muro infranqueable con su oda al pilotaje. Haciendo de las curvas su ventaja y de las rectas un cadalso. “Increíble”, dijo Horner al ver a su piloto ganar, comparando la gesta a la de Schumacher en 1995, cuando ganó por 34 segundos a pesar de que en la calificación su Benetton era un segundo más lento que el Williams de Hill. Mientras recibía loas, Ricciardo lloraba emocionado como rara vez se ve. Mágico. “He llegado al final solo con seis marchas”. Homérico.

A juzgar por los diálogos de radio, el beneficiado del día fue Lewis Hamilton, a la postre tercero. “Mi neumático delantero izquierdo va a explotar”, estimaba con 30 vueltas aún por delante. No cesaron sus quejidos por el exceso de graining. “Todos estáis igual”, le espoleaban desde su box. Vettel, segundo al final, optó por el disimulo del silencio transmitiendo sensaciones por mensaje privado, con un sistema específico que posee Ferrari. Sufrió sigiloso el consumo de gomas que fue martirio general ayer.

A Hamilton no le reventó nada y, aunque cedió puntos como líder del Mundial, la impresión fue la de esquivar una jornada aciaga. El liderato de Hamilton ha descendido de los 17 a los 14 puntos que le aúpan sobre Vettel. “No ha sido una carrera muy interesante”, atestiguó el inglés con certeza. Fue un sopor con el único aliciente de comprobar el comportamiento de los calzos. Por no haber no hubo ni coche de seguridad en pista, algo omnipresente en Mónaco;solo un safety car virtual que en nada condicionó el desenlace. Y eso que a 20 vueltas del final los cinco primeros rodaban en la baldosa de cinco segundos.

Fernando Alonso era séptimo cuando su coche pereció. Primero mató una pérdida de potencia, y remató la caja de cambios. Diez carreras después, abandona con McLaren. Carlos Sainz liquidó décimo, tras Verstappen, que fue noveno lanzado desde la última pintura de la parrilla;el mayor espectáculo tras la odisea de Ricciardo, con manos y racional. ¿Qué obtuvo primero? Esa es otra historia.

clasificaciones del gran premio de Mónaco

Daniel Ricciardo (Red Bull) 1h42:54,807

4. Kimi Raikkonen (Ferrari) a 18,127

5. Valtteri Bottas (Mercedes) a 18,822

6. Esteban Ocon (Force India) a 23,667

7. Pierre Gasly (Toro Rosso) a 24,331

8. Nico Hulkenberg (Renault) a 24,839

9. Max Verstappen (Red Bull) a 25,317

10. Carlos Sainz (Renault) a 69,013

11. Marcus Ericsson (Sauber) a 69,864

12. Sergio Pérez (Force India) a 70,461

13. Kevin Magnussen (Haas) a 74,823

14. S. Vandoorne (McLaren) a 1 vuelta

15. Romain Grosjean (Haas) a 1 vuelta

16. Sergey Sirotkin (Williams) a 1 vuelta

17. Lance Stroll (Williams) a 2 vueltas

18. Charles Leclerc (Sauber) Abandono

19. Brendon Hartley (T. Rosso) Abandono

Fernando Alonso (McLaren) Abandono

1. Lewis Hamilton 110 puntos

2. Sebastian Vettel 96

3. Daniel Ricciardo 72

4. Valtteri Bottas 68

5. Kimi Raikkonen 60

6. Max Verstappen 35

7. Fernando Alonso 32

8. Nico Hulkenberg 26

9. Carlos Sainz 20

10. Kevin Magnussen 19

11. Pierre Gasly 18

12. Sergio Pérez 17

13. Esteban Ocon 9

14. Charles Leclerc 9

15. Stoffel Vandoorne 8

16. Lance Stroll 4

17. Marcus Ericsson 2

18. Brendon Hartley 1

19. Romain Grosjean 0

20. Sergy Sirotkin 0

1. Mercedes 178 puntos

2. Ferrari 156

3. Red Bull 107

4. Renault 46

5. McLaren 40

6. Force India 26

7. Toro Rosso 19

8. Haas 19

9. Sauber 11

10. Williams 4

los datos

Sebastian Vettel (Ferrari) a 7,336

Lewis Hamilton (Mercedes) a 17,013

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