Astilleros Murueta, Gescrap y Mercules

Tres latidos de empresa

La Cámara de Comercio de Bilbao entrega hoy los ‘Premios a la Internacionalización 2018’ a tres firmas tan diferentes como lo son los barcos, los residuos siderúrgicos y los bolsos

Un reportaje de Asier Diez Mon - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Exportar ya es una actividad para todos los públicos en Euskadi. El perfil de las iniciativas empresariales que recibirán hoy lunes los Premios de la Internacionalización de la Cámara de Comercio de Bilbao así lo ponen de manifiesto. ¿Qué tienen en común un astillero, una firma que diseña y fabrica bolsos y una compañía que, entre otras actividades, convierte chatarra en la materia prima que necesitan las acerías? Es posible que si se profundiza aparezcan más similitudes, pero sobre todo les une su perfil exportador y el haber sabido aprovechar con éxito las oportunidades que han encontrado fuera de Euskadi.

Astilleros Murueta es la más veterana y también la más conocida. Nacida en la Ría de Gernika, cumple este año 75 años de historia. Botó su primer barco, el carguero Punta Begoña, en la década de los 40 para armadores locales y este mes ha puesto a flote el último fruto de sus gradas el pesquero Sisimiut, encargado por una compañía de Groenlandia. Más de 200 buques llevan o han llevado el sello Murueta. Tiene dos astilleros, uno en Urdaibai y otro en Erandio. Y el tránsito natural hacia los mercados exteriores iniciado a finales del siglo pasado se ha agudizado con el parón en la construcción de barcos registrado los últimos años en el Estado.

Gescrap tiene el perfil más industrial de los tres premiados, si bien una de las caras de su actividad son los servicios. Nacida a mediados de los 90 calor de la Acería Compacta de Bizkaia -comparte instalaciones en Sestao con la compañía siderometarlúrgica- transforma la chatarra del sector de la automoción en el material que convierten en acero los hornos de la ACB y de otros grupos del sector del metal. Ha crecido fuera de la mano de las grandes marcas del automóvil y tiene 15 plantas repartidas por todo el mundo, allí donde hay un gran fabricante de vehículos. Gescrap está a punto de romper dos nuevas fronteras: India y Eslovaquia, a donde llega de la mano de CIE Automotive y Jaguar, respectivamente.

Con apenas ocho años de vida, Mercules tiene ya una larga experiencia de internacionalización. De hecho, empezó a vender antes fuera que en casa. El japonés fue el primer mercado que se cruzó en el camino de esta firma de bolsos y complementos y tras conquistarlo decidió abrir otros horizontes y buscar alianzas para lanzar el negocio en el Estado. Pese a las duras exigencias de la dictadura de la crisis, Mercules ha sabido ganarse su espacio y prestigio. Todo ello sin dejar de buscar oportunidades para crecer. La última “locura” en marcha es una línea masculina de bolsos inspirada en Star Wars, gracias a que los todo poderosos estudios Disney se han fijado en esta pequeña compañía que tiene su sede en Neguri y otra tienda en el barrio de Salamanca madrileño.

La Cámara de Comercio premia esta noche los éxitos que están cosechando estas tres compañías de éxito con latidos tan dispares. Son un astillero que ha sabido adaptarse durante casi un siglo a los cambios tecnológicos en un sector que lleva miles de años en marcha, una industria transformadora que ha sabido ver un negocio en las corrientes medioambientales y una marca de moda centrada en los complementos que ha ocupado el espacio vacío entre los fabricantes low cost y los gigantes del sector, que tienen precios fuera de alcance para la mayoría de los consumidores.

El Premio a la Exportación lo recibirá Astilleros Murueta por su volumen de ventas en el exterior. Gescrap, un campeón de la implantación en otros países, se lleva el galardón a la Internacionalización. El Premio al Emprendimiento reconocerá la corta pero intensa trayectoria de Mercules. Sus máximos responsables atienden a DEIA y explican cómo han llegado hasta el lugar que ocupan ahora y las expectativas que tienen de cara al futuro.

De forma paralela, la Cámara también ha querido realizar un acto de reconocimiento a las empresas familiares de Bizkaia y lo centrará en la figura de Unai Arteche, quien, junto a sus hermanos, ha logrado convertir al Grupo Arteche en uno de los principales fabricantes de componentes eléctricos del mundo. Fundada en 1946 en Mungia por su padre, Aurelio, a la vuelta del exilio, la compañía vizcaina tiene hoy clientes en más de 150 países y 17 implantaciones productivas o comerciales en los cinco continentes.

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