comedia humorística

Robinson Crusoe, a la conquista de Euskadi

El autor de cómics y grafitero Asisko Urmeneta.Foto: Pouyet

Asisko Urmeneta analiza la situación de Euskal Herria en términos coloniales en su nuevo libro ‘Eusklabu alaiak’

Un reportaje de Araitz Garmendia - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

sEGÚN narró Daniel Defoe en su emblemática novela Robinson Crusoe, publicada en 1719, el más famoso y ficticio marino de York desembarca en un isla desierta en la que pasa 28 años, donde termina descubriendo que no está solo, ya que una tribu indígena caníbal reside allí, entre los que se encuentra Viernes, con quien establece una amistad. El famoso escritor inglés describe, de este modo, el colonialismo británico. El autor Asisko Urmeneta (Iruñea, 1965) retoma la figura del protagonista -que tuvo como inspiración hechos reales ocurridos al marinero escocés Alexander Selkirk- para aplicarlo al caso de Euskal Herria en Eusklabu Alaiak, en tono de comedia humorística.

La historia del Robinson Crusoe creado por Asisko Urmeneta comienza en los ojos de su hija de seis años. Tras ver una versión cinematográfica de la icónica novela, escuchó cómo la pequeña le contaba a una amiga el argumento. “Le explicó que en la película llegaba un señor a una isla, y allí conocía a otro hombre que vivía en ese lugar. Con el tiempo, el isleño ha tenido que aprender el idioma del que ha llegado, sin embargo, el colono nunca ha aprendido el suyo. Ahí me di cuenta de que eso era, en realidad, altísima política”, cuenta el creador navarro. Así nació Eusklabu Alaiak, recientemente publicada en catalán bajo el título Els eusclaus feliços.

“Así, en un momento, una niña de seis años hizo una radiografía excelente de Euskal Herria”, que al autor le sirvió para arrancar un proyecto que le “rondaba por la cabeza desde hace mucho tiempo”. De este modo comenzó a esbozar a los que serían sus particulares Crusoe y Viernes. “Tuve momentos en los que dudé en crear dos Robinson, es decir, que un hombre se hubiese apropiado de una parte de la isla y un segundo personaje de otro, que es nuestra realidad, pero quedaba más patente lo absurdo de la situación con tan solo un colono, porque la dominación es solo una”, señala Urmeneta. “Es ridículo porque según en la latitud en la que se encuentre de la isla, el protagonista se siente republicano, laico y jacobino, o bien monárquico y autonomista”, agrega.

El artista, de 52 años, apostilla que “a lo largo de la vida vas acumulando experiencias y frustraciones, ya sean lingüísticas, culturales, políticas...”, por ello quiso “contraponer los discursos grandilocuentes que nos venden y nos regalan con la frustración del vasco del día a día. Esta no es una situación normal por mucho que se esté alargando en el tiempo, por eso la esclavitud no está bien, la negación de un país por otro no está bien, y la violencia de genero tampoco está bien, aunque se haya dado durante siglos. Es necesario que todo esto cambie”.

Historia viva Asisko afirma que esta obra ha tenido “un guion muy vivo”. “Me enorgullezco de ello, porque al principio hice un boceto de los personajes y los puse en situaciones diferentes pero, conforme pasaban las semanas y los meses, salían muchas noticias que he ido aplicando al cómic”, aclara. Por ello, en cada episodio trata “un aspecto diferente del proceso de dominación y engaño, pero al final le doy un final feliz, porque nos lo merecemos y es posible”.

El creador también ha querido dar una nueva perspectiva a “una novela muy paternalista y retrograda”, por eso uno de los personajes centrales es femenino, y es “quien va a dar las pautas de emancipación” de los isleños. “No hay más que mirar por la ventana o ver con quién estás trabajando codo a codo, hay muchísimas mujeres, por eso cree personajes nuevos que le den a la historia un nuevo giro”, relata.

A pesar de que Asisko Urmeneta ha dotado a la novela de grandes dosis de humor, es consciente que su obra puede generar críticas: “El bufón, mientras cae bien y no se pasa, es aplaudido. Cuando pierdes la gracia del emperador o el rey, te llueven palos”. Recuerda a este respecto a Francés de Zúñiga, también conocido como Francesillo, el que fuera bufón del emperador Carlos V, que “cuando dejo de tener el favor del rey lo mataron a cuchilladas”.

A pesar de todo, Urmeneta opina que “el humor es fundamental, sobre todo para afrontar personalmente la realidad, la verdad, que a veces es muy dura e ingrata”. Lo define por tanto como “una píldora para la supervivencia”. No obstante, aclara que “la parodia no inventa nada, sino que realza lo que ya existe, a modo de caricatura. Solo distorsiona para hacer reír”.

“Entiendo que haya personas a quienes no le guste”, subraya Urmeneta, pero recuerda que “todos debemos tener libertad total para expresarnos y dibujar lo que queramos”. En referencia a esto, toma como ejemplo el caso español, en el que “se está encarcelando a raperos por expresar sus ideas”, y entiende que “la libertad de expresión debe ser igualitaria y para todos”.

Continuará... Urmeneta quiere continuar la aventura de su particular Robinson Crusoe, y ya piensa en una segunda parte de su relato. “Creo que el medio más idóneo sería crear una animación con los personajes de esta isla, y llevar a cabo capítulos nuevos”. Puesto que “esto supondría una gran inversión de tiempo y dinero”, el artista se ha embarcado en otro proyecto: “hacer sketches con actores reales en Internet, en YouTube, uno por mes”, aunque también tiene en mente “la aparición en prensa gráfica de estos protagonistas, donde se vea su evolución y el desarrollo de la historia después”.

“Por el momento espero que Eusklabu Alaiakse publique en nuevos idiomas para contar al mundo cómo somos, para dar otra visión de Euskal Herria”, sentencia Urmeneta, ya que “en el fondo, esta no es una situación exclusiva y concreta, sino que se puede extrapolar a otros pueblos que no son dueños de sí mismos”.

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