El callejón de las botxerías

Un fracaso que dio paso a la leyenda

Por Jon Mujika - Martes, 29 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DEBIÓ ser un duelo a la yugular. A comienzos de los años 30 del siglo XIX Belliniy Pacinieran dos de los compositores más reconocidos en Italia y enemigos acérrimos. Al segundo se le conoció por una vasta y poco variada producción (compuso en torno a noventa óperas), lo que le valió el sobrenombre de Il Maestro delle Vabalettey cuentan que Bellini fue uno de sus críticos más fieros. Tanto que, según se dijo en aquel entonces, fue la amante del propio Pacini, la condesa Samoyloff, la organizadora de la clá enemiga que intentó reventar el estreno de Norma el día del estreno, un 26 de diciembre de 1831, y Bellini culpó del fracaso del estreno a una mano negra y al cansancio de los cantantes que habían ensayado todo el segundo acto varias veces de vísperas. Dos o tres representaciones después, Normalogró el éxito que la convirtió en leyenda y en inmortal poco después.

Viene al caso este relato de celos e intrigas habida cuenta que fue precisamente Norma,la ópera de Bellini,la elegida ayer por la ABAO, con Juan Carlos Matellanesal frente, para la clausura de su 66ª temporada de ópera en el Palacio Euskalduna. Un título emblemático en la historia de la lírica para un hasta la próximaque emocionó a los presentes bajo la direccion musical de Pietro Rizzo,el ojo vigía de Cesidio Niñoy las tremebundas voces de Anna Pirzzi,en el rol de Norma, y Gregory Kunde ,en el de Pollione, sin olvidar a la lekeitiarra Itxaro Mentxaka,dándole voz a Clotilde.

Ignoro si muchos de los presentes en una representación bien poblada conocían la vieja rivalidad antes contada. Supongo que algunos sí, en función del grado de melomanía de cada cual. Lo cierto es que el amor que siente la sacerdotisa Norma, hija del jefe de los druidas, por Pollione, procónsul romano, y el desenlance de todas las peripecias en la hoguera ha cautivado a generaciones. No le hacía falta a Bellini aquella fea propaganda para inmortalizarse.

La representación de ayer fue presidida por el lehendakari, Iñigo Urkullu,quien acudió acompañado por Lucía Arieta-Araunabeña.Junto a ellos y al ya citado presidente de la ABAO, no faltaron el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria;el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto;los consejeros Bingen Zupiriay Pedro Mari Azpiazu;la presidenta de Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui;Lorea Bilbao, Nekane Alonso, Rafael Pardo y Susana Rodríguez Vidarte,en nombre de la Fundación BBVA;el rector de la Universidad de Deusto, José María Guibert;Gema Tomás, Txema Bilbao, Carlos Gorria, de BBVA;Rafael Orbegozo, en nombre de Iberdrola;Carmelo Flores, Txema Vázquez Eguskiza,vicepresidente de la ABAO;Begoña Bernal, Marisa Molina, Agurtzane Juaristi, Guillermo Ibáñez, Charo Mata, Marian Mata, María José Ibars, Eduardo Sans, director de Ópera actual,la publicación de referencia en Barcelona;José Antonio Isusi, Eguzkiñe Gallastegi, Luis Alberto García, Andoni Olivarez, Koldo Narbaiza, Susana Gómez Guadalupe, María Robles, Magdalena Suárez, Arturo Trueba, Gonzalo Madariaga, María Jesús Iriondo, Elena Olabe, Tomás García, Aintzane Bengoetxea, José María Redondo, Miguel Ángel Ballesteros, Unai Olabarria, Elena Alberdi, Patxi Cirarday así toda una corte de hombres y mujeres que escucharon de cerca primero el aurresku de honor de apertura y después una música que tocaba el cielo con la yema de sus notas.