loes efectos de la crisis siguen

Cáritas extendió a 412 familias más las ayudas en 2017 en Bizkaia

La entidad, que atendió a 11.000 personas el pasado año, dice que la crisis ha acabado pero no sus efectos

José Basurto - Jueves, 31 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - “Se acabó la crisis pero no las consecuencias: ha aumentado la pobreza y la desigualdad”. Esta es la contundente conclusión que saca Carlos Bargos, director de Cáritas Bizkaia, en base a los datos correspondientes al ejercicio 2017 que ayer hizo públicos. Esa afirmación queda acreditada con solo una cifra: el año pasado, la entidad dependiente de la diócesis vizcaina atendió a 10.931 personas y familias en situación o riesgo de exclusión social, un 4% de incremento respecto a 2016. Eso significa que 412 familias más se vieron obligadas a llamar a la puerta de Cáritas en demanda de ayuda.

De todas las personas atendidas, el 56% son mujeres, con lo cual también se mantiene la tendencia de los últimos años en cuanto al perfil. Ante esta situación, el director de Cáritas vuelve a hacer un llamamiento a la sociedad, pero sobre todo a las administraciones públicas para que hagan “políticas sociales valientes”.

La situación social en Bizkaia sigue siendo preocupante. “Ha acabado el temblor pero siguen cayendo escombros”. De esta forma tan gráfica analizaba Carlos Bargos la realidad que se vive en Bizkaia. “La pobreza sigue estando en las familias, se hereda, y deja a menores y a jóvenes en situación de vulnerabilidad”, dijo el director de Cáritas en el territorio vizcaino. Sobre este capítulo de la pobreza, destacó que de las casi 11.000 personas atendidas, 6.112 fueron mujeres, y de ellas, más de 3.000 tenían hijos a su cargo. También resaltó el incremento en un 25% de las personas atendidas en los comedores sociales, especialmente en Bilbao.

Otro de los temas que más preocupan a los responsables de Cáritas Bizkaia es la vivienda. “Las familias se enfrentan a grandes dificultades para acceder a una vivienda y para afrontar los gastos de mantenimiento”, señaló Carlos Bargos. Según se refleja en la memoria de 2017, la mayoría de las personas acompañadas por Cáritas se ven obligadas a compartir vivienda, siendo más de 2.500 las que viven en alojamientos compartidos o con graves carencias “como estrategia de supervivencia”. Actualmente, Cáritas dispone de 457 plazas residenciales que se distribuyen en 93 viviendas. El año pasado dedicaron 180.000 euros a ayudas relacionadas con la vivienda.

Empleo Las actuaciones relacionadas con el empleo también están entre las prioridades de Cáritas. “Tener un empleo ya no es garantía de tener una vida digna”, apuntó el director. En este capítulo, basta con decir que el 86% de las personas atendidas por Cáritas en 2017 se encontraba si empleo. A pesar de las dificultades que supone la inserción laboral, la delegación de Bizkaia consiguió empleo a 300 personas tanto a través del autoempleo (23 empresas creadas con 65 puestos de trabajo) como de la intermediación y orientación laboral. Además, sigue apoyando iniciativas de la economía solidaria que generan empleo como Koopera, ZaintzaLan o Lapiko Catering. En este área, Cáritas acompañó a un total de 1.566 personas.

Todas las acciones que lleva a cabo no serían posible sin la “participación comprometida y desinteresada” de casi dos millares de personas voluntarias, ni sin la colaboración económica de la sociedad vizcaina, entre las que cabe destacar las más de 4.400 personas socias y donantes. Cáritas Bizkaia tuvo un presupuesto de 11,6 millones de euros, destinado íntegramente a su labor de ayuda social.