Lorenzo Silva Escritor

“Lo tengo claro: los ciudadanos son mejores que los dirigentes”

Lorenzo Silva recibe el Premio Pluma de Plata en la 48 Feria del Libro de Bilbao. (Juan Lazkano)

Una entrevista de Rosana Lakunza - Jueves, 31 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Lorenzo Silva traslada a Bevilacqua y a Chamorro al estrecho de Gibraltar logrando situar a sus dos personajes en un escenario que está de plena actualidad con el tema del narcotráfico. La historia de estos dos personajes comenzó en 1998 con el primer libro de la saga, El lejano país de los estanques, que ya cuenta con ocho títulos.

¿Cómo pasan los años para sus personajes, el subteniente Bevilacqua y la sargento Chamorro?

-Yo los hago envejecer en tiempo real, esta aventura está ambientada en las navidades de 2016. Uno es de 1963 y la otra, de 1974. Tienen la edad que les toca.

¿No tiene previsto un contrato relevo para Bevilacqua? Mire que ya tiene una edad.

-No lo sé. Para empezar, desde que comencé con esta serie han cambiado tres veces las leyes.

No hago ‘spoiler’ diciendo que en el primer capítulo el hijo de él ha entrado en la Guardia Civil. ¿Su sustituto?

-Ha entrado contra el deseo de su padre. Es cierto que todo el mundo me ha dicho: “Ya estás pensando en la segunda parte con el hijo”. La verdad es que no sé qué voy a hacer con el hijo, le he metido ahí porque los universitarios tienen malos empleos y ser guardia civil es una opción competitiva económicamente.

Aunque es ligeramente más joven que Bevilacqua, ¿qué tiene él de usted después de llevar veinte años juntos?

-De mí tiene algunas experiencias, tiene algo de mi mirada, tiene alguna lectura...

¿Le presta lecturas a los personajes de sus novelas?

-Sí. En general, quiero que todos mis personajes tengan lecturas. Es inevitable prestarle alguna de las mías, a lo mejor en distinto orden. Tiene algo de todo esto que digo, pero pienso que a estas alturas es al revés.

¿Un personaje puede influir en su autor?

-Mucho. Yo le he podido influir poco, mi vida es muy distinta de la suya. Sin embargo, el trabajo que yo he tenido que hacer en estos veinte años para hacerme cargo del lugar que ocupa en el mundo un investigador de homicidios, me ha enseñado muchas cosas que sin ellos jamás hubieran formado parte de mi visión actual de la realidad.

¿Que hace entre libro y libro de Bevilacqua?

-Acabo de terminar un proyecto para televisión y estoy preparando otro.

¿Qué ha hecho para televisión?

-Los guiones de una miniserie de ficción totalmente original. Y estoy también con otros libros, tengo un proyecto compartido con mi mujer y otro personal, aunque ninguno de ellos tiene que ver con Bevilacqua y Chamorro.

Brunetti, de Donna Leon, y Montalbano, de Andrea Camilleri, tienen serie de televisión. ¿Les va a privar a sus personajes de este privilegio?

-No depende de mí. Se hizo un intento que luego abortaron. He tenido ofertas, pero no he querido meterme en ellos porque no veía sólidos los proyectos.

Ha conseguido vivir de la literatura, millones de lectores y el Premio Planeta. ¿Le quedan muchos sueños por cumplir?

-Cierto, he conseguido mucho, pero esto no es una oposición, no es una plaza fija, hay que renovarla cada año. Cada vez que empiezas un libro, estás empezando otra vez. Escribiendo no haces trienios, no acumulas méritos;acumulas responsabilidades. Tener una trayectoria a tus espaldas no te facilita la vida.

Algo ayudará.

-Sí, eso sí, algo has aprendido de tu oficio, pero no te posesionas. Tienes que ganar el puesto con los siguiente que construyas.

¿Ha olvidado su carrera de Derecho?

-No, eso es como montar en bicicleta. Además, la visión jurídica de la realidad es un filtro que tienes puesto y que yo no me quito. A veces doy gracias por tenerlo, me ayuda a tomar decisiones en mi vida y a no cometer errores.

Supongo que quizá entienda mejor que otros por qué este Estado está totalmente judicializado.

-Es lo que pasa cuando hay muchas deficiencias en la gestión ordinaria, todo acaba en los tribunales.

Un gobierno, el español, pendiente de un hilo y de una moción de censura.

-No sé si estoy hablando del presidente actual o del emérito.

¿También pueden ser eméritos los presidentes españoles?

-Ja, ja, ja... Lo digo entre comillas. En este momento en el que tú y yo hablamos, hay una opción aritmética verosímil de que a Mariano Rajoy le queden 48 horas.

¿No le apetece escribir una novela sobre intrigas políticas?

-¿Intrigas?

Pactos, traiciones, cuchilladas...

-Escribo columnas de opinión sobre política y siempre que firmo una y la mando pienso: No la tenía que haber mandado, tenía que haber escrito sobre otra cosa.

¿Por ejemplo?

-No sé. De cine, de botánica, de bicicletas. Me interesa la gestión de la cosa pública, pero cada día que pasa tengo más claro que los ciudadanos son mucho mejor que sus dirigentes.

¿Por qué interesan más las cosas de la política que la política de las cosas?

-Porque todos hemos entrado en el juego. A los que trabajamos en los medios de comunicación, los políticos han conseguido marcarnos con su agenda, y muchas veces es irrelevante, mientras que lo relevante no lo contamos.

Secciones