Las quejas sobre Lanbide ante el Ararteko “son recurrentes”

Lezertua destacó ayer el aumento de las reclamaciones por la gestión de las ayudas sociales

B. Sotillo - Jueves, 31 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - El Ararteko, Manuel Lezertua, reconoció ayer en el Parlamento Vasco que los problemas de los ciudadanos con la gestión de las ayudas sociales, en especial la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y la prestación para vivienda (PCV), son “recurrentes” y que las vías de solución de estos casos y las negociaciones con Lanbide “se han enquistado”, ya que en muchos casos se mantienen las diferentes interpretaciones en torno al acceso a las ayudas o los motivos para su suspensión.

En la presentación ante la cámara vasca del informe del Ararteko correspondiente al año 2017 Manuel Lezertua señaló que las quejas presentadas por los ciudadanos vascos ante el Defensor del Pueblo crecieron un 17% respecto a 2016. El año pasado la institución realizó un total de 13.437 actuaciones -un 22% más que en 2016-, de las que 9.545 fueron quejas y consultas y 37 expedientes de oficio. Las reclamaciones relacionadas con las prestaciones sociales, fundamentalmente la RGI y la PCV, también aumentaron, pasando de las 790 recibidas en 2016 a las 829 del año pasado y el 97% de ellas estaban relacionadas con el funcionamiento y las actuaciones de Lanbide.

Aunque las reclamaciones sobre las ayudas sociales solo representan el 8,6% de todas las recibidas, el Ararteko incidió en que determinados tipos de quejas se repiten y se han vuelto “recurrentes” y destacó las dificultades para corregir las actuaciones que dan lugar a esas reclamaciones. Según señaló ayer Manuel Lezertua, se han detectado un “conjunto de problemas” relacionados con Lanbide en los que no consiguen llegar a acuerdos porque el Servicio Vasco de Empleo tiene “otro punto de vista” en las interpretaciones que hace de determinadas normas”. “Esto está enquistado y se mantienen las posiciones a pesar de que nosotros insistimos”, explicó. No obstante, Lezertua reconoció que en algunos casos Lanbide ha rectificado las prácticas o interpretaciones de algunas normas.

Entre las cuestiones que generan más discrepancias entre la oficina del Ararteko y los Servicios Sociales, Lezertua mencionó la retirada de la RGI a los perceptores que viajan fuera del País Vasco durante algún periodo de tiempo y la reclamación de las prestaciones indebidamente abonadas. Explicó que algunas reclamaciones corresponden a periodos ya prescritos, pues Lanbide está exigiendo la devolución de cantidades recibidas hace más de cuatro años.

Respecto a estos casos, el Ararteko recordó que su oficina insistió mucho en la posibilidad de fraccionar los pagos para zanjar la deuda con Lanbide y destacó el logro alcanzado en el cómputo de los ingresos de los autónomos para evitar la retirada de la RGI.

Manuel Lezertua no quiso opinar sobre la proposición de Ley presentada por PNV y PSE-EE para modificar la RGI y dijo que lo esencial es mejorar un sistema de protección que calificó de “modélico”.

La Educación Según el Ararteko, otra área que genera muchas actuaciones es la de educación y destacó que se han recibido casi 500 quejas por los criterios de acceso al segundo ciclo de FP y el hecho de que se priorice a los alumnos que provienen de la ESO frente a los adultos que quieren reciclarse. Estas quejan han motivado una solicitud al Departamento de Educación para que evalúe el impacto de estos criterios. En materia educativa el Ararteko también ha abierto una actuación para analizar la existencia de guetos en las escuelas de Gasteiz.

Sobre el balance de la oficina de la infancia y la adolescencia, Lezertua señaló que en 2017 el número de expedientes en los que se tiene constancia de la presencia de niños, niñas y adolescentes fue de 492, el 16% del total de los presentados en la institución. La distribución de estas reclamaciones por áreas temáticas muestra que la mitad se refieren a situaciones de precariedad económica en las que se encuentran las familias de los menores. El Ararteko se refirió al trabajo que desarrolla la institución para “evitar que se produzca una transmisión intergeneracional de la pobreza” y destacó las medidas que se están poniendo en marcha, como el Plan de Familia e Infancia del Gobierno vasco. A pesar de iniciativas como esta, Lezertua ve necesario desarrollar un plan global que evite que “de padres pobres haya hijos pobres, nietos pobres y biznietos más pobres”.