remitir el envejecimiento prematuro

Luces y ladridos para una vida más activa

La perra ‘Gomi’ saluda a uno de los participantes en la sesión tras el trabajo. Fotos: Oskar M. Bernal

Los usuarios de Lantegi Batuak participan en un programa para remitir el envejecimiento prematuro
El trabajo con perros o en una sala multisensorial son algunas terapias

Marta Hernández - Viernes, 1 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Getxo - Un pedazo de la vida -muy importante- de Idoia, Fernando, Gontzal o Ignacio transcurre junto a Gomi, la obediente y simpática perra de Lantegi Batuak a la que, sin embargo, no le gustan mucho las cámaras de televisión y las de fotografía. Ahí tuerce un poco el morro... Pero solo un poco. “Parece que unos ojos la miran fijamente y no se siente cómoda”, aclara Iñigo Pampín, el encargado de guiar los pasos de esta bobtail de solo 18 meses. Las otras voces a las que atiende el animal son las de las personas con discapacidad intelectual que forman parte de un nuevo proyecto para hacer frente al envejecimiento de los usuarios de los centros ocupacionales, como Lantegi Batuak.

En una de las salas del centro en Getxo, la dulce Gomi -su nombre completo es Gominola- responde a las indicaciones de un grupo de trabajadores: tiene que sentarse, echarse, coger un juguete... y todo, siguiendo un circuito. Este ejercicio tiene dos propósitos: por un lado, educar a un perro de terapia, y por otro, ayudar a las personas con problemas de movilidad. En realidad, se trata de emplear a la perra como excusa para que estas personas utilicen su cuerpo dando indicaciones. “Recurrir a un can tiene sus beneficios, claro, porque él no juzga, no habla. Aquí hay muchas personas que tienen problemas para hablar y en estas clases influye mucho la comunicación no verbal, usamos el cuerpo. Además, para ellos el hecho de que alguien les haga caso es muy importante porque su vida es al revés, son ellos los que siempre están siguiendo indicaciones, tienen una rutina muy dirigida”, explica Pampín, el responsable de estas sesiones. En ellas, además, juega un papel importante “la memoria”, ya que las palabras que emplean los usuarios de Lantegi Batuak para amaestrar a Gomi son “en euskera, inglés...”, señala el técnico.

En otro de los espacios del edificio getxotarra de Lantegi Batuak suena música. Unas veces más suave, otras más movida... Hay luces ultraviolenta y un grupo de gente lleva camisetas y guantes blancos. Se mueven al ritmo de las melodías. Se trata de una experiencia multisensorial que como Gontzal García, uno de los participantes, asegura que proporciona “mejoras en la coordinación de pies y manos y muchas cosas más”. Este empleado de Lantegi Batuak, con mucho interés periodístico -“me gusta estar en la sala de ordenadores y mirar noticias”-, está muy contento, por lo tanto, con los resultados de este proyecto para que las personas con discapacidad intelectual con síntomas prematuros de deterioro o envejecimiento puedan mantenerse activos. “Yo he notado un cambio radical. Es muy grato y muy bueno. Sería positivo que estos talleres se hicieran no solo en Lantegi Batuak, sino en otras asociaciones”, considera.

Programa fijo Esta iniciativa arrancó como prueba piloto en 2015 y, debido a “los satisfactorios resultados”, en palabras de la diputada de Acción Social, Isabel Sánchez Robles, pasa a ser ya un programa fijo que se extenderá a los centros ocupacionales de la red foral gestionados por otras entidades: Usoa, Ranzari, Gallarreta, Gaude y Rafaela María. De momento, ha sido desarrollado en cinco centros ocupacionales de Lantegi Batuak, “con la participación de más de 800 personas y cuarenta profesionales”, incide Txema Franco, el director general de la entidad. Musicoterapia, realidad virtual, arteterapia... son algunas de las otras iniciativas que forman parte de esta metología.

La esperanza de vida de las personas con discapacidad intelectual ha aumentado en los últimos años. Actualmente, el 59,8% de los usuarios de Lantegi Batuak supera los 40 años y el 35,2% es mayor de 50. Por norma general, estas personas comienzan a percibir síntomas de envejecimiento a partir de esta última cifra, aunque en etapas más tempranas ya se pueden presentar síntomas de deterioro.

“Este modelo de colaboración público-social, entre la Diputación y Lantegi Batuak, y de transferencia entre pares, hará que la red de 1.410 plazas ocupacionales de Bizkaia se adapte en los dos próximos años a la realidad emergente del envejecimiento, con metodologías innovadoras que materializan lo que en Bizkaia entendemos por atención centrada en la persona”, concluyó Sánchez Robles.

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