El Gobierno de Conte

Giuseppe Conte jura como nuevo primer ministro de Italia

El nuevo primer ministro italiano, Giuseppe Conte (d), estrecha la mano del jefe del Estado, Sergio Mattarella. (EFE/ALESSANDRO DI MEO)

El ejecutivo entrante debe someterse a la aprobación de las dos cámaras legislativas, en las que el M5S y la Liga tienen la mayoría

Gonzalo Sánchez - Sábado, 2 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Roma - El nuevo primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, juró ayer el cargo ante el presidente, Sergio Mattarella, y le siguieron los 18 ministros de su Gobierno, apoyado por la Liga y por el Movimiento 5 Estrellas, que consumaron su llegada al poder.

El juramento tuvo lugar en el romano palacio del Quirinal, sede de la jefatura del Estado, y el primero fue Conte, visiblemente nervioso, que usó su bolígrafo y no el de oro ofrecido y al que tuvieron que indicar el documento con la fórmula solemne que debía leer ante el presidente Mattarella.

Le siguieron los que ejercerán como sus vicepresidentes: el líder del M5S, Luigi di Maio, también ministro de Desarrollo Económico, Trabajo y Políticas Sociales, y el jefe de la Liga, Matteo Salvini, nuevo titular del Interior, auténticos factótum del Ejecutivo.

Después fueron pasando, uno a uno, el resto de ministros que componen su gabinete: dieciocho en total, nueve aportados por el M5S, el partido más votado en las elecciones, siete por la Liga -uno de ellos el subsecretario de la presidencia- y tres técnicos. El líder del M5S llegó al Quirinal en un taxi colectivo junto a sus ministros: Giulia Grillo (Sanidad), Danilo Toninelli (Infraestructuras y Transportes), Alberto Bonisoli (Cultura), Elisabetta Trenta (Defensa), Alfonso Bonafede (Justicia), Sergio Costa (Medioambiente), Barbara Lezzi (Asuntos para el Sur) y Riccardo Fraccaro (Relaciones con el Parlamento).

Los de la Liga son, además de Salvini, Giulia Bongiorno (Administración Pública), Erika Stefani (Asuntos Regionales), Lorenzo Fontana (el nuevo Ministerio de Discapacitados y Familia), Gianmarco Centinaio (Agricultura), Marco Busetti (Educación), y el subsecretario de la presidencia, Giancarlo Giorgetti.Por último, el M5S y la Liga han elegido a tres ministros técnicos: Giovanni Tria en Economía, Enzo Moavero Milanesi en Exteriores y Paolo Savona en Asuntos de la Unión Europea.

Cinco mujeres El resultado es un equipo con cinco mujeres y una media de edad de poco más de 50 años, en el que Savona, de 81, es el mayor y Di Maio, con 31, el más joven. La ceremonia fue breve y siguió el rígido protocolo italiano, aunque destacaron el ministro Bonafede, que se llevó la mano al corazón al jurar, o Costa, antiguo general de los Carabineros que se cuadró ante Mattarella.

El nuevo Ejecutivo llegó a su juramento casi tres meses después de las elecciones generales y tras haber superado varios escollos, como el reparto de carteras o la designación del primer ministro, para lo que Di Maio y Salvini consensuaron la figura de Conte. Su crisis mayor se vivió el 27 de mayo cuando Conte rechazó el encargo de Mattarella, otorgado cuatro días antes, en protesta al veto presidencial a Paolo Savona, la apuesta de los partidos para Economía, pese a sus duras críticas al euro y a Alemania. Finalmente, el M5S y la Liga reabrieron las negociaciones y pusieron al octogenario profesor Savona al frente del Ministerio para Asuntos de la Unión Europea, y en Economía a Giovanni Tria.

Tras el juramento se escenificó el traspaso de poderes con el primer ministro saliente, Paolo Gentiloni, del Partido Demócrata, y después Conte presidió su primer Consejo de Ministros en el romano palacio Chigi, sede del Ejecutivo.

Salvini recorrió el centro de Roma, a veces arropado por los aplausos de sus seguidores, y ante los periodistas que le seguían opinó que la nueva posición de Savona “no es un paso atrás, sino una doble apuesta” para “revisar algunas reglas europeas” junto a Tria.

En líder de la Liga, antes de emprender su paseo sin chaqueta por el calor reinante en la capital italiana, publicó en Twitter una de sus frecuentes selfis, en la que se confesaba “emocionado y feliz”.

El Gobierno deberá someterse en los próximos días a la investidura en las dos sedes del Parlamento, el Senado y la Cámara de los Diputados, algo que se da por descontado pues el M5S y la Liga suman mayoría.

Mattarella, que a punto estuvo de ver naufragar este Gobierno por su veto, deseó en un acto posterior suerte al nuevo Ejecutivo y agradeció la labor del anterior. Y avanzó que Italia pretende “evitar conflictos de cualquier tipo” y ejercer “un rol cada vez más positivo y protagonista” en Europa, justo después de presenciar el juramento del primer Gobierno marcadamente euroescéptico del país.

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