Amanda Proy

“Elijo el arte que muerde antes que el estético”

La artista Amanda Proy, encuadrada entre láminas de sus cuadros. (Jose Mari Martínez)

El profesora de arte en el centro Lápiz y artista fundadora del Colectivo Alopro

Una entrevista de Jon Mujika - Domingo, 3 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Una pasión le boxeaba dentro del pecho ya desde niña: el arte en toda su extensión. Amanda Proy, a un paso de los 28, ha logrado vivir de lo que siente, que no es poco. Es profesora en el centro de arte y diseño Lápiz de la calle Uhagón y artista que ama los collages nacidos de la mezcla de técnicas y materiales. Tiene el carácter de una mujer comprometida (ha creado el colectivo Alopro junto a Patricia Alonso) y anda estos días enfrascada en un proyecto de intervenciones en espacios en alquiler en Basauri, con un trabajo enfocado a la lucha de los derechos de las personas con movilidad reducida. Sus obras pueden contemplarse en Instagram -Amanda Proy Art y Colectivo Alopro- y amandaproyferart.wordpress.com.

No parece amiga de la contemplación.

-Me gusta todo pero elijo el arte que muerde antes que el estético, lo reivindicativo. La belleza no lo es todo si no hay fondo.

Los temas sociales, ¿se trabajan con el corazón o con la cabeza?

-Expreso mis pensamientos, pero también lo que siento.

¿Cómo es la intervención de Basauri?

-Estamos en un local que hoy se alquila y antes era una oficina bancaria. Al fondo hemos hecho un mural y, para llegar a él, ponemos una serie de cuerdas que simbolizan los obstáculos, la dificultad.

¿Sueña con ‘curarse’de reivindicaciones?

-Siempre hay temas sociales en los que poner el acento a nada que tengas algo de sensibilidad en este campo. El arte tiene mucho que decir: es un arma de convicción masiva.

Alguien que apuesta por dejarse llevar se dedica a la enseñanza, a marcar el camino. Parece un contrasentido.

-Es necesario. Vete por el carril para aprender las técnicas que existen y conocer los materiales y sus posibilidades y luego salte de la calzada, si quieres, para crear lo que sientas y cómo lo sientas. Pero hay que formarse.

¿Qué ‘esponja’empapa más: los niños, aún sin malear, o los adultos que eligen formarse en disciplinas artísticas por vacación?

-¡Uf! Es difícil decirlo. Los dos. Quizás el niño no cuestiona el por qué de las cosas y está más abierto para recibir. Y tal vez los adultos somos más cabezones cuando tenemos una idea metida en la cabeza.

¿Hay que nacer con un don para dedicarse a la pintura?

-Además de que haya gente que nazca con un don natural, que tampoco es tanta, la práctica es esencial.

¿Y la vocación?

-¡Por supuesto! Si algo te gusta en esta vida, sea lo que sea, lánzate a por ello.

Supongamos que soy ‘mudo’de las dos manos, que no tengo nada que decir con la pintura.

-A base de intentarlo, de repetir y repetir, siempre acabas sacando algo de calidad, si vas adquiriendo una base.

¡Que no, que no! No se imagina la torpeza de algunos.

-¡Que sí! Siempre tienes algo interesante o especial que decir con el arte. Y si tengo que elegir, me quedo con lo especial.

Secciones