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Las crónicas de la Guerra Civil en viñetas

El Museo de las Encartaciones inaugura una exposición sobre dibujos publicados en periódicos durante la contienda

Un reportaje de Elixane Castresana - Domingo, 3 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DURANTE la Guerra Civil, en “Bizkaia se editaban más de doce periódicos” que transmitieron a los lectores crónicas desde el frente. Sin las modernas cámaras fotográficas ni la inmediatez de Internet las viñetas que incluían hablan por sí solas “de las batallas y estrategias, pero también de la vida cotidiana”, según recordó la ilustradora e historiadora Aline Soberon en el Museo de las Encartaciones. Esos trazos que desprenden dolor se exponen en la antigua Casa de Juntas de Abellaneda, en lo que supone un paso más en las investigaciones que la pinacoteca desarrolla desde hace más de tres años para esclarecer el paso y el impacto del conflicto en Enkarterri, “el último frente vasco” tal y como apuntó la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, presente en Sopuerta.

La propia Aline Soberon ha redibujado cerca de 70 ilustraciones -entre ellas, “las primeras viñetas en euskera- para que pudieran colgar de las paredes de las salas dedicadas a exposiciones temporales en un tamaño más grande que permita a los visitantes apreciar todos los detalles. “Nos dimos cuenta de que no se había abordado la memoria histórica desde la perspectiva de los periódicos” explicó. Ella y el también historiador Txema Uriarte acudieron al Archivo Militar de Ávila, uno de los lugares de donde han recuperado los dibujos, que enseñan al público “separados en cuatro grandes bloques que corresponden a distintas ideologías: el Frente Popular, sindicatos anarquistas, el bando franquista y los nacionalistas.

“Una vez estalló la Guerra Civil “empezaron a demandarse viñetistas que cubrieran los acontecimientos “a pie de trinchera, porque debemos entender que entonces los periódicos y la radio eran los principales vehículos de conexión con la actualidad, herramientas fundamentales de información”, tanto que con frecuencia sacaban las viñetas a la portada. Han localizado obras de un dibujante que seguía los pasos del bando nacional “del que hemos encontrado material relativo a Balmaseda o Portugalete”. Aunque entre los medios de comunicación controlados por personas afines a los promotores del golpe contra la República “apenas publicaron este tipo de dibujos en el transcurso de la contienda”. Sin embargo, en las que se difundieron en la antesala del 18 de julio de 1936 “se palpa la tensión en el ambiente”. “Daban información sobre muchos temas bélicos y reflejaban la sociedad de la época al plasmar, por ejemplo, el enchufismo o el negocio que algunos hacían de la escasez de alimentos”, reflexionó Aline Soberon. A medida que avanzaba la contienda evoluciona también el tratamiento de los acontecimientos según los pensamientos que se intuyen en cada uno. “Si al principio de la guerra se permitían chistes un poco burdos”, entre los republicanos se fue imponiendo tras la caída de Bilbao en junio de 1937 un tono “macabro”. Detrás de aquellas pocas líneas de texto y dibujos “había un elemento de intelectualidad, incluso militancia”. En este sentido, “eran habituales las colaboraciones entre medios de similares ideologías” dentro del Estado y también con publicaciones francesas. Y en cuanto a la estética, salta a la vista que “no eran aficionados”.

Los especialistas se enfrentan ahora al reto de poner nombres y apellidos a estos dibujantes que solían firmar con seudónimos o permanecer en el anonimato. “Desconocemos quiénes eran muchos de ellos”, señaló el historiador Txema Uriarte, quien puso de relieve que “esta exposición nos da la oportunidad de analizar la Guerra Civil desde otro punto de vista y acercarnos a las motivaciones.