203 consultas desde 2014

Unidos para decidir

Imagen de la consulta por el derecho a decidir celebrada en Gernika-Lumo el 2 de abril de 2017 (Juan Lazkano)

Tras celebrar 203 consultas desde 2014 con un 22,81% de media de participación, Gure Esku Dago afronta dos retos trascendentales este año: la cadena humana del 10 de junio por el derecho a decidir y las consultas de Donostia e Irun

Un reportaje de Carlos C. Borra - Domingo, 3 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DESDE la consulta celebrada el 13 de abril de 2014 en Etxarri Aranatz hasta la que tuvo lugar el pasado 13 de mayo en Oteitza han sido 203 las convocatorias por el derecho a decidir que ha impulsado Gure Esku Dago. Unas citas de carácter no vinculante en las que han participado cerca de 190.000 ciudadanos, lo que supone un 22,81% del total, y que este año cierran un ciclo con dos hitos marcados en el calendario: la cadena humana que, el día 10, unirá Bilbao, Gasteiz y Donostia en lo que será la mayor movilización hasta la fecha en favor del derecho a decidir;y las consultas previstas el 18 de noviembre en Donostia e Irun, la primera convocatoria de esta naturaleza en la capital de un territorio.

Al igual que la primera cadena humana del 8 de junio de 2014 marcó el camino a seguir e imprimió velocidad a las consultas que se celebraron desde entonces, desde Gure Esku Dago se tomará buena nota del resultado de la convocatoria de la semana que viene. La previsión es que el calendario de consultas en la CAV culmine este año -no así en Nafarroa porque “los ritmos son diferentes”-, pero queda en el aire la posibilidad de celebrarlas en Bilbao y Gasteiz. El portavoz de Gure Esku Dago, Ángel Oiarbide, asegura a DEIA que “cuando los ciudadanos y ciudadanas de Bilbao quieran celebrar la consulta, se hará”. Solo el hecho de contemplar esta posibilidad, “algo impensable hace cuatro años”, ya supone una recompensa para la ingente labor desarrollada durante este periodo. Agrega que “no tenemos ninguna duda de que al igual que ocurrió la primera vez la cadena humana va a dejar su poso, su ilusión, su energía y sus ganas de afrontar un nuevo reto, y después del 10 de junio seguramente tendremos alguna sorpresa positiva”.

En la coyuntura actual también pesa el hecho de que 2019 será año electoral, con los comicios municipales y autonómicos previstos, lo que no favorecerá el acuerdo que se sitúa en la base misma de la actividad de Gure Esku Dago. Sobre la media de participación cosechada del 22,81%, cabe resaltar que en la consulta soberanista del 9-N de 2014 en Catalunya votó un 36,6% del censo previsto según las reglas fijadas por la Generalitat.

Las 203 consultas se han dividido en once oleadas cuyo pico lo marcaron las 52 que tuvieron lugar en otros tantos municipios el 7 de mayo de 2017. Hasta ahora se ha abarcado un tercio de los tres millones de habitantes de la CAV, Nafarroa e Iparralde -un 32,4%-, y el objetivo es llegar a “todos o casi todos”, aseguran desde Gure Esku Dago. En todo este tiempo la participación ha sido muy diversa, desde el 57,7% en Ibarrangelu hasta la movilización más modesta de Getxo con un 11,8% -el voto ha sido generalmente mayor en los municipios menos poblados, y viceversa-. Como ejemplo en Nafarroa está el 40,44% que salió de casa por el derecho a decidir el 18 de junio de 2017 en Leitza, y también fue reseñable la consulta en un feudo socialista como Portugalete, el 6 de mayo, que marcó un 8,31%.

Pacto ciudadano Otro de los objetivos marcados por Gure Esku Dago para este año es propiciar un pacto ciudadano, que consiste en aportar “otra dimensión al derecho a decidir”, según Ángel Oiarbide. Es decir, además de considerarlo “un principio democrático y un derecho”, se trata de definir “por qué y para qué queremos decidir en diferentes ámbitos”. Con este fin, la plataforma está recopilando desde enero “2.019 razones para decidir” con la celebración de charlas sobre diversos ámbitos. “En abril ya habíamos recopilado más de 1.500 razones”, apunta el portavoz consultado.

Este proceso conecta con la cadena humana del día 10, ya que el objetivo es que “la ciudadanía, con sus razones, se una con los puntos de decisión” institucional, en referencia a Gasteiz, sede del Parlamento Vasco y uno de los tres ejes de la cadena prevista. La coyuntura es además especialmente favorable por el debate que se está desarrollando actualmente en sede parlamentaria en la Ponencia de Autogobierno. “Nuestra intención es alimentar y apoyar ese debate institucional desde la ciudadanía vasca. Unir esas razones con el punto de decisión y el debate que se está dando en Gasteiz”, explica a este medio el portavoz de Gure Esku Dago.

Esta plataforma aboga por “generar una base democrática en este país para que cualquier proyecto político se pueda edificar con la voluntad de la ciudadanía”. Ello requiere “un pacto de país”, a juicio de Oiarbide, pero como eso “les corresponde a nuestros representantes políticos”, Gure Esku Dago ha optado por el pacto ciudadano como una de sus líneas de trabajo en este ejercicio. La postura de los partidos respecto a la actividad de este movimiento ha sido diversa, desde el apoyo “en lo fundamental” de EH Bildu hasta las críticas del PP, que calificó las consultas de “akelarre nacionalista”, pasando por la distancia que ha marcado el PSE.

El PNV expresa su respeto hacia Gure Esku Dago y comparte su reivindicación. De cara a la inminente cadena humana, la formación jeltzale ha dado libertad a sus cargos y afiliados para decidir si acuden a la misma. El presidente del EBB, Andoni Ortuzar, ya participó en la cadena de 2014, y desde entonces ha sido habitual ver a dirigentes políticos votando en las consultas que se han venido celebrando. Es el caso del lehendakari ohia Juan José Ibarretxe, así como de burukides como Joseba Aurrekoetxea y Mireia Zarate, y de dirigentes como el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria. El presidente de la Ejecutiva de Gipuzkoa, Joseba Egibar, confirmó hace meses su asistencia a la cadena humana del 10 de junio.

Gure Esku Dago no ha buscado la adhesión de los partidos ni su identificación con determinadas organizaciones. “Agradecemos todos los apoyos, pero nuestra labor va dirigida a la ciudadanía vasca -según Oiarbide- para activarla y hacerla partícipe nada más y nada menos que de su futuro”. Su balance es satisfactorio, ya que “hoy en día la complicidad entre los diferentes agentes políticos y sociales es muchísimo mejor que hace cinco años”.

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