iniciativa de la diputación de bizkaia

Quince días de vacaciones y una EPSV para 17.491 cuidadores de familiares

Se pondrá en marcha una EPSV para compensar las aportaciones a sistemas de previsión de las personas cuidadoras

La Diputación de Bizkaia destinará 3,7 millones de euros anuales para mejorar la situación de las personas cuidadoras, e impulsará el Estatuto de las Personas Cuidadoras, cuya aprobación está prevista antes de verano. Se trata de una decisión que, a juicio del diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, sitúa al Ente foral en la "vanguardia social europea, en los niveles de Finlandia".

EP - Lunes, 4 de Junio de 2018 - Actualizado a las 15:40h.

BILBAO. En rueda de prensa, Rementeria ha presentado el Estatuto de las Personas Cuidadoras, la implantación progresiva de una serie de medidas de responsabilidad pública con el objetivo de "reconocer, apoyar y mejorar la labor de las personas que cuidan a otras". "Es una medida de justicia con estas personas, la sociedad debe dar una respuesta a su realidad", ha destacado, para recordar que en Bizkaia hay registradas actualmente 17.491 personas beneficiarias de la Prestación Económica por Cuidados en el Entorno Familiar (PECEF) lo que, en consecuencia, suponen otras tantas personas cuidadoras informales de personas en situación de dependencia.

Rementeria ha resaltado que, entre las medidas que la Diputación va implementar de manera gradual hasta final de año, está la puesta en marcha de una EPSV para "compensar" las aportaciones a sistemas de previsión de las personas cuidadoras.

Tras subrayar que "nadie cuida por la prestación" correspondiente, Rementeria ha mantenido que, a pesar de que estos cuidados no se consideran un empleo, "sí son un trabajo". "Es importante, y novedoso, que estas personas coticen y ahorren para su jubilación" con una EPSV, ha afirmado, para añadir que el Ente foral pedirá al Gobierno español que reincorpore a estas personas cuidadoras en la Seguridad Social, "pero hasta que eso suceda, damos este paso".

El régimen de aportaciones previsto contempla que la Institución foral realizará una aportación a favor de la persona cuidadora en el entorno familiar que será de 15 euros mensuales para las personas cuidadoras de personas con dependencia reconocida Grado I, y de 20 euros mensuales para las personas cuidadoras de personas con dependencia de Grados II o III.

Estas aportaciones estarán condicionadas a la aportación de la misma cuantía por la persona cuidadora, que se podrá acreditar o autorizar a realizar mediante la retención de la Prestación por Cuidados en el Entorno Familiar de un importe equivalente a la cantidad comprometida por la Diputación.

La incorporación a este sistema (autorización y aportación) será voluntaria, a realizar de forma expresa por la persona cuidadora, y se pondrá en marcha a partir del 1 de enero de 2019.

FORMACIÓN

Igualmente, la Diputación vizcaína va a introducir, de manera progresiva, la figura de coordinador de caso o persona de referencia en la administración de la persona beneficiaria de la prestación para cuidados en el entorno familiar y su persona cuidadora principal.

Este profesional llevará a cabo una intervención integradora coordinada y continuada dirigida a identificar las necesidades, diseñar un plan de intervención y coordinar las actividades con los profesionales y servicios implicados en la atención a la persona en situación de dependencia y a su persona cuidadora.

Se va a pilotar en primera instancia en Duranguesado, donde hay 1.557 personas cuidadoras, para probar la experiencia en una comarca de tamaño "medio", con zona rural y urbana.

Asimismo, la Diputación pondrá en marcha con el nuevo curso, en septiembre, Zaintza Eskola, donde se informará y formará a la persona cuidadora sobre los principales aspectos del cuidado y sobre los recursos sociales y comunitarios para la atención de las personas con dependencia.

Las sesiones, que rotarán por las nueve comarcas (de servicios sociales) de Bizkaia, constarán de cinco módulos que se impartirán a las personas cuidadoras en centros de día de la red foral, mientras las personas en situación de dependencia estarán cuidados por profesionales del centro de día. Esta formación y las competencias adquiridas, progresivamente, se irán acreditando, de forma que puedan servir a las personas cuidadoras para el desarrollo de una futura labor profesional en el sector.

Además, se va a desarrollar la aplicación tecnológica ZaintzAPP, que consiste en una aplicación móvil para recibir consejo sobre cuidados, videos, comunicaciones de Zaintza Eskola y establecer un canal directo de contacto con la persona coordinadora de caso. Está previsto su desarrollo durante el segundo semestre de este año, para ponerla en funcionamiento en 2019.

ERGONOMIA

Del mismo modo, con el objetivo de minimizar los riesgos para la salud que puedan producir el cuidado informal de las personas, se va a desarrollar durante dos meses un pilotaje que incluya 90 revisiones médicas que permitan conocer las patologías más frecuentes consecuencia del cuidado. Con la información obtenida, se implementarán elementos de prevención y ergonomía del cuidado, tales como ayudas técnicas para la movilización, formación, descanso o apoyo profesional, con el objetivo de monitorizar y prevenir las consecuencias del cuidado en las personas cuidadoras.

Así, para paliar el desgaste físico que entraña la labor cotidiana de asistencia a las personas con dependencia, las personas cuidadoras tendrán acceso a productos de apoyo que les asistan en el cuidado de la persona dependiente y garanticen su mejor ergonomía. Para ello se adaptará el Decreto de ayudas Gizatek, convirtiendo también en beneficiarias de las ayudas a las personas cuidadoras.

DESCANSO PERIODICO GARANTIZADO

Todas las personas cuidadoras adheridas al Estatuto tendrán derecho a disfrutar de un periodo de descanso, en las condiciones que se regulen al efecto. Junto a la posibilidad de estancias en Centros de Día de fin de semana, se dará un paso adicional para garantizar el acceso de la persona en situación de dependencia a estancias temporales de 15 días al año, financiadas mediante Prestaciones Vinculadas al Servicio residencial en la red de foral de residencias. "Si queremos cuidar a los que cuidan, tenemos que facilitar también a esas personas el descanso", ha dicho Rementeria.

PERMANECER EN CASA

Más del 80% de los vizcaínos demuestran la clara voluntad de permanecer en su casa incluso cuando se encuentren en situación de dependencia y requieran de cuidados de otras personas, que, en la mayoría de los casos, son familiares directos, y principalmente mujeres.

El perfil de la persona cuidadora, en una primera aproximación, arroja la siguiente imagen: mujer (65%) de 61 años de edad;cónyuge o hija, que cuida de una persona con dependencia (principalmente grado II;37%) de 71 años de edad.

Atendiendo al parentesco de la persona cuidadora con la persona dependiente, se trata en su mayoría de hijas (41,55%) o cónyuges (31,32%), fundamentalmente mujeres. La edad varía en función del vínculo, siendo los y las cónyuges los más mayores (74,9 años) y los padres y las madres que cuidan de sus vástagos (16,68%) los más jóvenes (50,84 años).