Finales de la NBA

Stephen Curry, en estado puro

Stephen Curry celebra uno de sus nueve triples.Foto: Afp

Golden State coloca el 2-0 gracias a los nueve triples de su francotirador, récord histórico de las finales

Jon Larrauri - Martes, 5 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - En la madrugada del lunes, Stephen Curry fue más Stephen Curry que nunca en unas finales de la NBA. El francotirador de los Golden State Warriors fulminó a los Cleveland Cavaliers con una actuación histórica y fue la punta de lanza que permitió a los suyos colocar el 2-0 en la eliminatoria tras un inapelable 122-103. No solo fue que Curry se fuera hasta los nueve triples, batiendo por uno el registro histórico de las finales que ostentaba desde 2010 Ray Allen, y que metiera los mismos que todo el equipo de los Cavaliers -Steph necesitó 17 intentos, el conjunto rival 26-, sino que por momentos recordó a aquel jugador absolutamente indefendible debido a su velocidad de ejecución y rango. Y es que el bajito de los Splash Brothers metió triples de todos los colores. En carrera, con adicional, por encima de sus pares... y uno en especial que fulminó los últimos hilillos de resistencia de los de Ohio. Con 100-89 a 7:54 del final, Curry se quedó emparejado con Kevin Love, salió trastabillado en su intento de pasarse el balón por la espalda y acabó lanzando desde más de nueve metros, de medio lado y sobre la bocina de posesión. Entró limpia. “Estaba intentado conseguir espacio. Al principio creía que tenía margen para una suspensión pero se me fue la pelota y traté de ver dónde estaba la defensa. Kevin estaba justo enfrente. Perdí el bote por un momento y para recuperarlo debía echarme atrás. Trato de hacer todo tipo de tiros en la pista, pero en ese momento se trataba de lanzar y por suerte entró”, explicó después.

Los 33 puntos de Curry -Kevin Durant sumó 26 y Klay Thompson otros 20- fueron inabordables para unos Cavaliers cuya defensa no estuvo al nivel del primer duelo pues encajó 27 o más puntos en cada cuarto. Desde un arranque de partido en el que Javale McGee hizo mucho daño, Golden State dominó en el marcador en todo momento y la resistencia de Cleveland aguantó hasta el arranque del último cuarto (90-80). La fortaleza física de LeBron James, sin un instante de descanso hasta ese momento, bajó enteros y su falta de acompañamiento, salvo un notable tercer cuarto de Kevin Love y algunos fogonazos de George Hill, dejaron en nada sus 29 puntos, trece asistencias y nueve rebotes. La final viaja ahora al Quicken Loans Arena de Cleveland.

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