El sacacorchos

Llega San Fernando

Por Jon Mujika - Miércoles, 6 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

SAN Lucas es patrón de los pintores, como se considera a Santa Cecilia protectora de los músicos o a San Ginés, quien imitando un bautismo cristiano se convirtió y fue mártir, el de la gente de la escena. A Tomás Apóstol rezan, si es que todavía hay alguien que lo haga hoy en día, la gente de la arquitectura y de Santa Bárbara nos acordamos cuando truena. El Bilbao de las artes creativas, de la arquitectura y del desarrollo como ciudad sostenible invoca ahora a San Fernando, patrón de los peatones en la jerga laica. ¿Se acuerdan, verdad...? Su coche es singular: un ratito a pie y otro andando.

¿Qué diría hoy el viejo dinosaurio Manuel Fraga, al observar cómo el título de propiedad de la calle, que con tanto orgullo se atribuyó -“¡La calle es mía!”, gritó, si no me falla la memoria-, pasa ahora a manos de alguien anónimo, de un pan sin sal, del peatón?

Es lo que viene a decir el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) que se ha diseñado tras tres años de debate y análisis, de voces serenas y otras más encendidas. No es fácil recuperar ese terreno perdido porque el coche está, sin lugar a dudas, entre los cinco inventos más revolucionarios del siglo XX. Dicen las encuestas que son legión los partidarios de las cuatro ruedas, una mayoría aplastante sobre los amantes de los dos pies. Si un coche acelerado no fuese un arma potencial para su usuario o para quien se cruza con él en un mal momento y si un coche arrancado no fuese contaminante, nada de esto entraría a debate. Pero la realidad es otra: mata y contamina. No es su principal función pero sí son daños colaterales que se sitúan en el centro de la diana. Por eso se han buscado mil y una soluciones, se han diseñado, durante muchos años, el plan nuestro de cada día que asegurase la convivencia. Parece un imposible.