Urtzi Arrondo Nuevo entrenador del gernika

“Siempre le he tenido cariño al Gernika”

Procedente del Beasain, Urtzi Arrondo será el entrenador del Gernika la próxima temporada, en la que se estrenará al frente de un banquillo de Segunda B

Una entrevista de Jon Baraja - Jueves, 7 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

gernika - Urtzi Arrondo (Beasain, 27-VIII-1980) fue anunciado la semana pasada como nuevo entrenador del Gernika. Tras un lustro con Jabi Luaces a los mandos, el hueco que deja el de Busturia lo ocupará este joven técnico que colgó las botas en 2009 en el Beasain, a cuyo primer equipo ha dirigido las últimas cuatro campañas en Tercera.

¿Qué sensaciones le transmite el Gernika en este poco tiempo?

-La gente del club me ha dado una impresión muy seria, con ganas de arrimar el hombro. Es un ambiente familiar, pero adecuado a la categoría en la que está. Estoy hablando con jugadores y saben muy bien de dónde vienen y cuáles son los puntos fuertes.

Tras su presentación también le rodearon bastantes niños que acababan de entrenar.

-Es normal, han sido muchos años con un entrenador y crea incertidumbre que llegue alguien nuevo. Es señal de que el club está vivo y los jóvenes ilusionados.

Será su primera experiencia en Segunda B. ¿Se ve preparado?

-Sí, con muchas ganas. Sé que es un reto importante y una categoría más exigente. Mi trabajo en el Beasain ha hecho que el Gernika se fije en mí y tengo ganas de coger el toro por los cuernos y disfrutar.

El Gernika viene de firmar la mejor temporada de su historia en Segunda B.

-El listón es el más alto que ha tenido nunca. Será un reto ambicioso seguir generando ilusión en el pueblo. Además, la Copa será otro aliciente al inicio de temporada. Los rivales también nos tendrán más en cuenta, pero hay que ser conscientes de dónde venimos y mantener esa línea, tratando de reforzarla.

¿Cómo se cocinó su fichaje?

-Había oído que existía interés, pero todavía estábamos acabando la liga. Una vez contactaron conmigo, les convenció mi idea y perfil. No podía decir que no a esta oportunidad. Se hizo todo en una semana.

Debido a su juventud, conocerá a jugadores de medirse a ellos.

-Sí, he jugado contra Lander, Altamira, Oti y Etxabe. Mi primer año como entrenador del Beasain fue el del ascenso del Gernika, y ya estaban algunos otros. También tenía buena relación con Jabi Luaces. Había buen feeling entre ambos equipos, nos apoyaron bastante el año pasado en el play-off. He entrenado a jugadores que han militado en el Gernika y siempre me han hablado bien del club. Siempre le he tenido cariño y estuve en Urbieta el día del ascenso contra el filial de Osasuna.

El año pasado se quedó a las puertas del ascenso. ¿Cómo recuerda esa experiencia?

-Fue bonita, aunque con pena al final. Nos jugamos a cara o cruz contra el Portugalete el entrar en el play-off y llegamos con confianza. Después de eliminar al Lorca B y al Cacereño, nos tocó el Sporting B, que ahora está jugando por subir a Segunda con el mismo bloque. Empatamos a dos en la ida, con un gol en propia. En la vuelta, a pesar de un penalti y expulsión muy discutible nada más empezar, tuvimos un disparo al palo en el minuto 70 que nos daba el ascenso.

Han anunciado las renovaciones del portero Altamira, el defensa Ander Larruzea, el extremo Entziondo y el ariete Etxabe. Además, Carracedo y Lander Torrealdai tenían contrato. El equipo va tomando forma.

-Ahora lo más importante es intentar mantener el bloque y que se vayan confirmando renovaciones. Tras un año muy bueno, toca convencer a los futbolistas de que no salgan. En base a lo que ocurra, nos reforzaremos.

Entre los citados hay cuatro del pueblo. Ya le habrán comentado que a la afición le gusta ver a gernikarras sobre el verde.

-Es una de las fortalezas de este club, que en diferentes generaciones han salido jugadores competitivos para Segunda B. Da un plus intangible. Es algo que no puede decir casi nadie en esta categoría.

Con tantos equipos vascos, en el mercado se librará una dura batalla. ¿Qué puede ofrecer el Gernika?

-Seriedad y un grupo cercano, siempre me han hablado bien de este vestuario, que acoge muy bien a los nuevos. Esa tranquilidad y armonía supone un plus para los que puedan venir. También es un equipo en el que se da oportunidades a jugadores que igual en otros sitios no las tienen. El poder jugar la Copa es otro aliciente.

¿Intentará traer a algún expupilo del Beasain?

-Todavía es pronto y hay que ver los huecos, pero hay gente de nivel para venir.

Un nombre que ilusiona a la afición es Jon Ander Pérez, al que dirigió en el conjunto guipuzcoano y esta temporada ha firmado 15 dianas en el Amorebieta.

-Claro que me gustaría, además tengo buena relación con él, pero seguro que va a tener muchos frentes abiertos y será muy difícil que venga. La llamada ya la ha recibido.

¿Qué tipo de fútbol le gustaría que se viese en Urbieta?

-Primero hay que ver qué plantilla tenemos y cómo sacarle el máximo rendimiento. Sin balón, me gustaría ser un equipo incómodo e intenso, que apriete mucho al rival. Con balón, tenemos jugadores de calidad como para hacer un juego alegre.