Durangaldea

Gerediaga celebra el Día de la Merindad con guiño a la brujería

La campa foral acogerá el Día de la Merindad.Foto: B. Guerrero

En el acto de mañana se pedirá perdón por las tropelías cometidas en la comarca contra las condenadas hace 400 años

Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Abadiño - Todo listo para que mañana Gerediaga Elkartea celebre el Día de la Merindad de la mano de las Juntas Generales de Bizkaia y la Mancomunidad de la Merindad de Durango. En la jornada de este año se recordarán los castigos impuestos por brujería de las autoridades de la comarca hace 400 años, y se enmendarán los daños con una petición pública. Así representantes de los municipios de la Merindad firmarán un documento en el que reivindiquen la igualdad entre hombres y mujeres así como la libertad de pensamiento.

El acto dará inicio en la campa foral del barrio abadiñarra de Gerediaga a las 12.00 horas con baile de Jaurrieta a cargo de Beti Jai Alai Dantza Taldea de Basurto. A continuación, llegarán las palabras de Nerea Mujika, presidenta de Gerediaga;Ana Otadui, presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia;y Aitor López, presidente de la Mancomunidad de Durango. El relato de los hechos de hace 400 años de la mano de la actriz Maite Arrese dará paso a la lectura del manifiesto a favor de la igualdad y el pensamiento libre. El colofón a la jornada llegará con la firma del manifiesto de los alcaldes y representantes de los municipios de la Merindad de Durango y la tradicional soka-dan-tza de mujeres de distintos grupos de baile de la comarca.

Hace 400 años Gerediaga Elkartea aprovechará el Día de la Merindad de este año para recordar los castigos de brujería de hace 400 años y pedir perdón públicamente. La iglesia reconoció el informe elaborado por el inquisidor Alonso Salazar y Frías después de los juicios de Zugarramurdi, en el que afirmaba que la brujería era fruto de los mitos y miedos de una sociedad inculta.

Sin embargo, las autoridades de la Merindad de Durango no siguieron esa corriente y continuaron castigando a aquellas personas que estaban fuera de la uniformidad social, política o religiosa.

El 3 de septiembre de 1617 destaca la decisión de los fieles reunidos en la campa foral de Gerediaga solicitando medidas contra actos de brujería. Más tarde, en 1618, fueron liberadas de la cárcel de Astola las últimas mujeres que habían sido retenidas por brujería. - K. Doyle

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