‘En tiempos de luz menguante’: El ocaso del comunismo

El filme de Matti Geschonneck aborda el contexto político de Berlín y Alemania en 1989 WILHELM Powileit, un alto mando alemán del partido comunista, celebra sus 90 años mientras fuera el mundo exterior está cambiando

Un reportaje de Jon Caballé - Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

EN su tercer largometraje, Matti Geschonneck viaja hasta el Berlín de 1989, como capital de la República Democrática Alemana y poco antes de la caída del Muro. Es en este escenario donde un sistema se está muriendo, asegura Geschonneck, en el que también reflexiona sobre su objetivo cinematográfico: “Mi intención no es traer de vuelta esos sucesos familiares del año 1989, sino despertar la curiosidad de historias no contadas, plantear preguntas en lugar de contestarlas”.

Precisamente una familia es parte protagonista de la película, como retrato de ese sistema que se desintegraba. Reflejo de ello es Wilhelm, un alto mando del Partido Comunista en la República Democrática Alemana que celebra su 90 cumpleaños rodeado de familia, vecinos y antiguos compañeros de partido. Y aunque todo el mundo le felicita y hace entrega de regalos como si nada fuera mal en el mundo exterior, es otoño de 1989 y todo está cambiando. De hecho, Kurt, el hijo de Wilhelm, no se atreve a decirle a su padre que su nieto Sascha, su ojito derecho, acaba de desertar a la República Federal. Y ahí comenzará la tensión.

Una familia vibrante El actor suizo Bruno Ganz -conocido internacionalmente por interpretar a Adolf Hitler en El hundimiento- es el encargado de interpretar a Wilhelm, cabeza del Partido Comunista y también de su familia. “No queremos aburrir a la gente con una crónica sobre el colapso de un sistema, sino contar la historia de una familia vibrante”, asegura Matti Geschonneck. En ese sentido, el director opina que el largometraje cuenta con un equilibrio entre “el humor lacónico y la seriedad de una transición histórica importante”. Para el veterano Bruno Ganz ha sido gratificante, apunta, ya que la República Democrática Alemana siempre ha sido de su interés. Un interés que ha moldeado con “la literatura contemporánea y lo que leo en los periódicos”, pero que no comparte su personaje Kurt, quien intuye esa premonición del colapso inminente, tanto familiar como político. Si será capaz de superarlo o no, es lo que se espera ver en la película.

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